• Martes 23 de Mayo de 2017

LA HISTORIETA DE LUTO, VARIAS GNERACIONES EXTRAÑARAN AL PAPA DE HIJITUS, LARGUIRUCHO, NEURUS, FALLECIO GARCIA FERRE

personajesferre

Manuel García Ferré nació en 1929 en Almería, España. En 1947 llegó a Argentina, y la animación era su principal fuente de ingresos, a través de centenares de cortos publicitarios (incluso, el personaje de “Anteojito” junto a su tío “Antifaz”, comenzó como una campaña publicitaria más, ya que escalaban el Aconcagua con carpas “Cacique”, cocinaban con “Aceite Cocinero” y tomaban mate con yerba “Nobleza Gaucha”).
En 1952 García Ferré realizó para el semanario infantil Billiken (de Constancio Vigil), su primer comic: Pi Pío, el cual se desarrollaba en un pueblo llamado Villa Leoncia, y donde aparecerían por primera vez Oaky e Hijitus. García Ferré solía agregar el sufijo “itus” al final de los nombres de los personajes (por ejemplo “Pichichus“) como una manera de superar el karma que le provocó los varios años que estudió latín en la escuela. Creó su propia editorial, y, ya en el año 1964, creó la “Revista Anteojito“. También hizo una enciclopedia para niños y jóvenes (El Libro Gordo de Petete), y lanzó otras revistas (“Muy Interesante” y “Ser Padres Hoy”).
Anteojito en "Mil intentos y un invento"
García Ferré realizó, debido al éxito de sus personajes, episodios semanales televisivos de la serie animada “Hijitus”. Además, en las décadas de 1970 y de 1980, realizó otros programas de TV con diversos personajes, como ser “Calculín y la familia”, “El libro gordo de Petete” y “El club de Anteojito y Antifaz”. Efectuó, además, una serie de largometrajes cinematográficos: “Mil Intentos y un Invento” (1972, reestrenada en 2001 con nueva banda sonora y nuevo título: “Anteojito y Antifaz: Mil Intentos y un Invento”), “Las aventuras de Hijitus” (1973), “Petete y Trapito” (1975), “Ico, el caballito valiente” (1981), “Manuelita la tortuga” (1999, reestrenada en 2005, basado en el personaje de María Elena Walsh), “Corazón, las alegrías de Pantriste” (2000) y “Soledad y Larguirucho” (2012).
La “Revista Anteojito” se extendió a lo largo de 37 años de publicación ininterrumpida, con 1925 números aparecidos desde el 8 de octubre de 1964 hasta el 9 de enero de 2002. En sus páginas se trató de enseñar y entretener por igual. Llegó a vender 300 mil ejemplares semanales, y fue considerada un clásico por los chicos y jóvenes argentinos de varias generaciones. Se destacaron diversos personajes, como Calculín, Hijitus, Larguirucho, Oaky, Petete, Pi Pío, Cachavacha, y el propio Anteojito (puede ver una amplia galería de personajes haciendo click aquí). Por otra parte, había secciones como “Juguemos con Anteojito”, “Preguntando se aprende”, “El Jardín de Anteojito”, “Calendario”, “¿Saben Anteojitos…?”, “Aprendamos Jugando”, “Comiditas” (de Blanca Cotta), “Lectura Comprensiva”, etc. A su vez, además de los personajes propios de García Ferré, la revista Anteojito presentó una gran cantidad de personajes e historietas de la más variada índole. Había algunas destinadas a niños pequeños, otras para público juvenil, e incluso había ciertas tiras que apuntaban a las jovencitas. En su época de esplendor (años ’70 y principios de los ’80) tenía una plantilla exclusiva de personajes reeditados, como ser Pelopincho y Cachirula (de Fola), La Vaca Aurora (de Mirco), y Don Fulgencio (de Lino Palacio). En sus últimos años presentó en sus cómics clásicos (como Príncipe Valiente, de Harold Foster), e incluso sacó suplementos especiales con personajes de Marvel (como el Hombre de Hierro).
PORTADA DE UN NÚMERO
SANDRITA
Además tuvieron su espacio, a lo largo de los años, otros personajes originales: “Don Boyo y Monicoco” (de Vidal Dávila), “La Pícara Sandrita” (izquierda, de Goyo Mazzeo), “Los Bori-Bor” (de Avila), “Los Plumitas” (de Salas), “Solcito” (de Mazzeo), “Los Terribles Ye-Yes” (de Kröpfl), que era una pandilla de niños cuyas travesuras nunca llegaban a ser peligrosas, “Rinkel el Ballenero” (de Tulio Lovato), “Sónoman” (de Oswal), “Coco y Cilindrina” (de Clemente Montag, autor también de “Floripí“), y una larga nómina de comics de aventuras cuyos autores no aparecían acreditados, como ser “Al Rugir de los Motores” (quizá la tira más adulta de la revista), “Cloro y Mínimo” (que eran 2 ratitas que tenían que luchar contra una serpiente hipnotizadora), “Valentina Chiquilina” (una tira para niñas y jovencitas), “Espirú“, “Bernard Prince”, “El Libro Encantado” y otros, lo mismo que adaptaciones de clásicos de la literatura universal, como “Simbad el Marino”, “Piel de Asno”, “Veinte Años Después”, etc.
Además de todos estos, la revista Anteojito, fiel a su origen, presentó varios personajes publicitarios, tal vez más que cualquier otra revista. En sus páginas vivieron cortas aventuras el “Pibe Febito” (de las zapatillas Febo), “Superchico Stiko” (de los adhesivos Stiko), las 3 perritas salchichas de “El Misterioso País de Ali-Babandia” (de la firma de embutidos “Tres Cruces”), y varios otros
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