María Lourdes Arangio, la mujer cuyo cadáver fue hallado el martes envuelto en frazadas junto a un contenedor en la calle Céspedes al 2.900 del barrio porteño de Colegiales, murió de una congestión y un edema agudo de pulmón, según los resultados preliminares de la autopsia. Los forenses no observaron signos de una muerte violenta.


