Un grupo de delincuentes ingresó a la vivienda del extenista Juan Martín del Potro en la ciudad bonaerense de Tandil y robó una gran cantidad de objetos de valor. El hecho ocurrió el viernes 15 de mayo de 2026 por la noche en el exclusivo barrio Don Bosco. Los ladrones aprovecharon la ausencia de la familia, rompieron un ventanal y revisaron cada rincón de la propiedad.

La madre del exdeportista, Patricia Lucas, descubrió la escena al regresar a la finca y dio aviso inmediato a las autoridades policiales.

Un botín con un fuerte impacto emocional

El robo no solo representa una pérdida económica, sino un golpe devastador a la historia deportiva y los recuerdos familiares de la «Torre de Tandil». Entre los elementos sustraídos se destacan:

  • Trofeos y medallas: Galardones históricos obtenidos por el tenista a lo largo de su carrera profesional.
  • Raquetas profesionales: Equipamiento de competición, incluyendo una raqueta Babolat blanca y amarilla.
  • Joyas familiares: Se llevaron la alianza de matrimonio de oro de su padre fallecido (con la inscripción grabada «Patri 23-12-1983»), cadenas de oro y un dije de cruz.
  • Efectivo y tecnología: Dinero en efectivo, camisetas deportivas y relojes de alta gama de marcas como Swatch y Nike.

La hipótesis policial: inteligencia previa

La causa quedó a cargo del fiscal José Marcos Eguzquiza, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 16 de Tandil. La principal hipótesis de los investigadores de la Dirección de Investigaciones (DDI) es que los delincuentes realizaron inteligencia previa. Los ladrones conocían los movimientos de la familia y los lugares exactos donde se ocultaban los bienes de mayor valor.

Actualmente, la policía científica trabaja en el levantamiento de huellas dactilares dentro de la casa. Además, los peritos analizan a contrarreloj las cámaras de seguridad del predio y de las zonas linderas para identificar a los sospechosos, quienes continúan prófugos.