La llegada anticipada de una intensa ola polar en el país provocó un pico en el consumo residencial de gas, forzando la suspensión del suministro para casi 150 empresas y estaciones de servicio de Gas Natural Comprimido (GNC). La medida afecta principalmente a industrias de la provincia de Córdoba que cuentan con contratos de servicio interrumpible.

Prioridad para el consumo residencial

Las distribuidoras locales activaron los protocolos de restricción para resguardar el abastecimiento de los usuarios prioritarios, que incluyen hogares, escuelas y centros de salud. La Unión Industrial de Córdoba (UIC) manifestó su preocupación ante el impacto productivo, señalando la dificultad de operar bajo incertidumbre diaria y afrontar sobrecostos por el uso de combustibles alternativos.

Importaciones y costos sin asistencia estatal

El nuevo esquema energético delega en el sector privado la gestión y el costo de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL). Las empresas fabriles deberán abonar un valor de 21,50 dólares por millón de BTU para contar con el recurso importado, sin recibir subsidios o ayuda financiera por parte del Estado.

Las autoridades estiman que la situación comenzará a normalizarse durante el mes de junio, período en el cual se espera el arribo de 9 buques metaneros al puerto de Escobar. La regularización definitiva del sistema quedará supeditada a las condiciones climáticas y las temperaturas de las próximas semanas.