
El caso que mantiene en vilo al país sumó un capítulo de profundo dolor tras confirmarse el hallazgo de los restos de la adolescente de 14 años en un descampado de Ampliación Ferreyra.
La provincia de Córdoba atraviesa horas de máxima tensión y luto colectivo. Lo que comenzó como una desesperada búsqueda contrarreloj finalizó de la peor manera el pasado sábado. El cuerpo de Agostina Vega fue localizado sin vida en un predio rural de más de 200 hectáreas, desatando la indignación de los vecinos y un fuerte reclamo de justicia dirigido a las máximas autoridades provinciales.
Las claves de un hallazgo espeluznante
El fiscal de instrucción a cargo de la causa, Raúl Garzón, confirmó en conferencia de prensa que existía un «98% de probabilidades» de que los restos humanos pertenecieran a la menor. Posteriormente, el abogado querellante Carlos Nayi ratificó la peor hipótesis: el cadáver fue encontrado desmembrado a un kilómetro de la base operativa policial.
Según la reconstrucción forense preliminar, el asesinato se habría perpetrado entre la noche del sábado 23 y la madrugada del domingo 24 de mayo, prácticamente en paralelo al momento en que la familia radicaba la denuncia por su desaparición.
El sospechoso acorralado y la hipótesis de complicidad
El único detenido hasta el momento es Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, quien mantenía una relación cercana con la madre de la víctima. La Justicia dispuso una nueva indagatoria para el imputado debido al hallazgo de «evidencias de amplio valor probatorio» en el interior de su vivienda, ubicada en la calle Campillo al 878. Las antenas telefónicas detectaron que el celular de Agostina estuvo activo en ese domicilio durante al menos tres horas la noche del crimen.
Ante el peso de las pruebas fílmicas de las cámaras de seguridad provinciales, Barrelier se vio obligado a cambiar su declaración inicial y admitió que la adolescente ingresó a su inmueble. Sin embargo, la investigación apunta a un entramado mucho más complejo. Tanto la familia como el cuerpo de abogados sostienen que es «materialmente imposible» que una sola persona haya realizado semejante despliegue criminal sin ayuda logística o complicidad de terceros.
La pista del auto lavado y el protocolo en Bouwer
Una de las líneas más sólidas de la fiscalía sigue el rastro de un automóvil Ford Ka negro de una allegada al detenido. Testigos afirmaron ver dicho vehículo ingresar a alta velocidad en el descampado de Ampliación Ferreyra el lunes posterior a la desaparición. El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó de manera oficial que el rodado fue lavado minuciosamente antes de ser secuestrado por los peritos, lo que refuerza la sospecha de ocultamiento de material genético.
Por otra parte, el Servicio Penitenciario de Córdoba desmintió los rumores de un intento de suicidio de Barrelier en la cárcel de Bouwer. No obstante, las autoridades médicas confirmaron la presencia de ideas autodestructivas durante los controles psicológicos de rutina. Por este motivo, se activó de forma preventiva el protocolo de resguardo físico dentro del hospital modular del Complejo Carcelario N.° 1.
El gobernador de la provincia, Martín Llaryora, recibió en el centro cívico a los abuelos y al padre de la víctima, comprometiéndose a utilizar todos los recursos del Estado para identificar a los posibles coautores del femicidio. La comunidad educativa de Córdoba dispuso una jornada de asueto y marchará esta semana en el marco del reclamo nacional de Ni Una Menos.
