Una familia argentina necesita un ingreso mensual superior a los $4.120.000 para formar parte del 10% de la población con mayores recursos del país, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) correspondiente al primer trimestre de 2026. Este dato oficial se desprende de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), la cual analiza las brechas socioeconómicas y la distribución del ingreso en los 31 principales aglomerados urbanos del territorio nacional.

La radiografía de la pirámide de ingresos familiares

El estudio estadístico revela una marcada desigualdad en el décimo decil, la franja que agrupa a los hogares más ricos. Las familias ubicadas en este grupo selecto registran ingresos mensuales que oscilan entre los $4.120.000 y un techo estimado en los $45.000.000, alcanzando un promedio general de $6.732.547. Este decil contiene a poco más de un millón de hogares y representa al 11,4% de los ciudadanos contemplados en la muestra general del organismo estatal.

La contraparte de la estructura social muestra una realidad muy distante. En el primer decil, que reúne al 10% de la población con menores recursos, los ingresos totales por hogar se ubican entre los $12.000 y los $600.000 mensuales, con una media de apenas $426.981. Al calcular la brecha general mediante el Coeficiente de Gini, la medición del ingreso per cápita familiar subió a 0,442, reflejando un incremento en la desigualdad respecto al 0,435 reportado en el mismo período del año anterior.

Brecha laboral, género y sustentabilidad económica

La procedencia de los recursos económicos varía fuertemente según el estatus social. A nivel global, el 77,7% de los ingresos de los hogares argentinos proviene del trabajo formal o informal, mientras que el 22,3% restante corresponde a jubilaciones, subsidios o asignaciones estatales. No obstante, la dependencia estatal se agudiza en la base de la pirámide: en el decil más desfavorecido, el 61% de los fondos familiares se origina en fuentes no laborales. Por el contrario, en el escalafón de mayores ingresos, la asistencia externa aporta solamente un 15,6% de la canasta mensual.

En lo relativo al mercado laboral de personas individuales ocupadas, el ingreso medio del país se estimó en $1.104.227, con una marcada disparidad por cuestiones de género. Mientras los varones registraron un ingreso promedio mensual de $1.352.247, las mujeres percibieron una media de $959.030, sosteniendo una brecha salarial latente en los diferentes rubros profesionales. Asimismo, la diferencia entre asalariados formales con aportes jubilatorios y trabajadores informales es rotunda, con sueldos promedios de $1.375.143 y $731.150 respectivamente.