La comunidad del barrio porteño de Belgrano se encuentra movilizada y en estado de alerta máxima tras la desaparición de Jessica Anahí Benítez Barbudes, una joven de 18 años de quien no se tiene rastro desde el pasado martes 7 de julio de 2026. Jessica fue vista por última vez cuando salía de su domicilio rumbo al Colegio Julio Argentino Roca, institución donde sus compañeros y familiares ya realizaron concentraciones públicas para exigir su inmediata aparición.

La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 4, junto con la División Búsqueda de Personas de la Policía de la Ciudad, lideran los operativos tecnológicos y de campo. Las alarmas se encendieron de manera crítica debido a que la joven cuenta con un diagnóstico reciente de Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y debía retomar su tratamiento psiquiátrico en el corto plazo.

La misteriosa actividad en sus redes sociales

El último contacto directo ocurrió el martes a las 18:26, cuando Jessica le envió un mensaje de WhatsApp a su madre, Fanny, con la frase «Ya vuelvo». A partir de ese momento, el teléfono dejó de recibir llamadas entrantes. Sin embargo, los peritajes informáticos detectaron que la madrugada del miércoles el dispositivo registró actividad: se leyeron mensajes privados de un amigo y, acto seguido, se eliminó su cuenta personal de Instagram. En las últimas horas, su madre denunció públicamente que las plataformas de la joven muestran actividad intermitente, pero nadie responde a los intentos de comunicación.

Una pista clave en el sur del Conurbano Bonaerense

La investigación sumó una hipótesis fuerte fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Un testigo civil aseguró haber visto y asistido a Jessica en la zona limítrofe entre Wilde y Don Bosco, en el partido de Quilmes. Según esta declaración, la adolescente se encontraba desorientada y consultó activamente cómo llegar a una dirección específica porque se había quedado sin datos móviles en su celular. Las cámaras de seguridad municipales y provinciales de esa jurisdicción ya están siendo revisadas por los peritos para corroborar la veracidad del testimonio.

Al momento de su desaparición, Jessica vestía un buzo negro, pantalón gris y zapatillas estilo Vans. Mide 1,60 metros, es de contextura delgada, tez trigueña y tiene el cabello largo y negro. Ante cualquier información certera, las autoridades solicitan comunicarse de manera urgente y anónima a la línea nacional gratuita 134, a los servicios de emergencia, o contactar directamente al teléfono familiar habilitado: 11-3197-6151.