La abogada boliviana, embarazada de cuatro semanas, rompió el silencio luego de recibir cuatro disparos. Asegura tener pruebas de corrupción que involucran al consultor político y a altos funcionarios del gobierno local.

En un dramático testimonio desde su cama de internación, la abogada boliviana Nadia Beller acusó directamente a su pareja, el estratega digital y exasesor político argentino Fernando Cerimedo, de perpetrar una «tentativa de feminicidio» en su contra. La declaración se produjo horas después de haber sobrevivido a un brutal atentado el pasado lunes por la noche, cuando dos sicarios encubiertos como repartidores de comida la emboscaron y balearon en el ingreso de un hotel. «Me tiré al piso y fingí que me mataron; si no fingía estar muerta, me remataban», relató la víctima, quien además confirmó que cursa la cuarta semana de un embarazo fruto de su relación con el imputado.

La denuncia de Beller no solo ratifica antecedentes de violencia física y de un intento previo de asfixia por parte de Cerimedo, sino que además destapó un complejo entramado de complicidades políticas y corrupción estatal. La abogada afirmó poseer documentación que compromete a funcionarios públicos de Bolivia y detalló haber presenciado «cajones llenos de billetes» en la residencia del consultor, señalando que «en Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Cerimedo». Tras la gravedad de la acusación pública, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, ordenó la prisión preventiva para Cerimedo bajo la carátula de feminicidio en grado de tentativa, aludiendo a riesgos procesales de fuga y de obstaculización de la investigación.