La Justicia de Corrientes dictó la prisión preventiva por un año para Ireneo Zarza, principal sospechoso del femicidio de la docente rural Nancy Estela Godoy en Esquina. La medida fue resuelta tras una audiencia en la que la fiscalía sumó pruebas contundentes contra el capataz de la estancia «El Curupí», lugar donde la víctima se desempeñaba como vicerrectora de la Escuela N.º 626. El caso conmociona a toda la provincia y mantiene en vilo a la comunidad educativa.

El equipo fiscal, integrado por los doctores Javier Mosquera y María Andrea González, imputó formalmente a Zarza bajo el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio). Según la hipótesis de la investigación, el acusado habría atacado a la docente de 52 años aprovechando su conocimiento del terreno rural y la vulnerabilidad de la zona aislada. Las autoridades judiciales confirmaron que el plazo de detención preventiva busca evitar el riesgo de fuga y asegurar el avance de los peritajes científicos en curso.

Giro en la causa: la situación de los otros cuatro detenidos

El avance de la causa por la desaparición y presunto femicidio de Nancy Godoy también definió la situación procesal de los demás implicados. La Justicia dictó prisión preventiva por el término de seis meses para Rosa Leguizamón y su pareja, Nahuel Rojas, imputados en calidad de partícipes secundarios y por encubrimiento agravado. Leguizamón, señalada como la última persona en ver con vida a la docente, incurrió en contradicciones clave durante sus declaraciones iniciales. En tanto, para los sospechosos de apellido Bordón y Sandoval se dispuso la libertad bajo restricciones severas mientras sigan ligados al proceso.

Rastrillajes intensos y pericias clave en Corrientes

A pesar de la falta de un cuerpo, la calificación de femicidio avanza con firmeza debido al hallazgo de pertenencias de la víctima en la casa de los sospechosos, incluyendo prendas de vestir y calzado reconocidos por la familia. El Ministerio de Seguridad de Corrientes, en articulación con fuerzas federales como Gendarmería Nacional, continúa desplegando un masivo operativo de rastrillaje con drones, buzos tácticos y la división canes en el paraje El Malezal y áreas rurales de difícil acceso. Paralelamente, los laboratorios forenses iniciaron el cotejo de perfiles genéticos (ADN) de muestras biológicas y manchas hemáticas recolectadas en los allanamientos para determinar si corresponden a la docente rural.