«Wanda no tiene talento, no sirve para nada. De lo que yo la vi en teatro, se chocaba con los bailarines, se caía en los trucos, iba sucia», dijo Marcelo Polino.
«El único talento que tiene, porque no sirve para nada, es manejar el Twitter», continuó.
«Un día me la encontré en la puerta del teatro, y le dije: ‘Querida, lavate los pies para venir’. Venía con unas ojotas del río llena de arena y era la primera figura de la obra en el teatro Candilejas de Carlos Paz».
«Tampoco le da la cabeza para pensar en mucho más de 140 caracteres», sentenció.

