Admitir algo para no pagar por todo. Esa fue la estrategia de Miguel Angel «Mameluco» Villalba (56) -el narco que quiso ser intendente de San Martín- al momento de decir sus últimas palabras antes del veredicto por lavado de dinero del narcotráfico, que se dará a conocer este martes 16 de octubre.

«Yo tenía mucha plata de la droga, del delito. Pero en el 2004… en el 2004 yo era Mameluco: tenía un lavadero de autos, una remisería, una heladería, un maxiquiosco. Sí, robé, sí, vendí droga, pero ya pagué el delito», arrancó Villalba, quien minutos antes había escuchado cómo su amigo y co-imputado César Miguel clamaba su inocencia entre lagrimas.

«Hice picardías para pagar menos impuestos, si eso es delito lo acepto», continuó «Mameluco» con un objetivo claro: sostener que el dinero que la Unidad de Información Financiera (UIF) le detectó no provino de la droga, como sostiene la acusación, sino de su «próspero» trabajo en el lavadero de autos que manejaba con su hermano mayor.

«Yo era popular. Venía todo el mundo a lavar el auto…. autos de alta gama, de todo. Lavábamos 120 autos por día. ¿Saben lo que es eso? ¡120 autos por día! Hacíamos trampa, le digo la verdad: no se anotaban todos los lavados (sólo los comunes) ni tampoco todo lo que salía de cafetería. Quedaban afuera un montón de cosas. No pagábamos todos los impuestos como teníamos que pagar, ¡pero no matamos a nadie!», siguió argumentando Villalba.

No lo dijo en sus últimas palabras, no venía al caso y es algo que Villalba prefiere olvidar: de hecho sí está acusado de un homicidio, el de Candela Sol Rodríguez (11), secuestrada, violada y asesinada en agosto de 2011.