En la tercera jornada de sesiones extraordinarias en el Congreso, la Cámara de Diputados dejó trunca la iniciativa para combatir la violencia en el fútbol recibió en general 201 votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones. Pero la discusión en particular se frenó, y a propuesta de Martín Lousteau se aprobó una moción para que el debate vuelva a comisiones. La falta de acuerdo respecto del artículo 10, que sanciona a aquellos que tengan en su poder entradas adulteradas, fue el punto de desacuerdo para que vuelva a ser tratada en comisión.


