La abogada santiagueña arribó a la provincia este jueves luego de permanecer casi tres meses retenida en Río de Janeiro. Tras pagar una fianza de 18.000 dólares, espera el fallo definitivo de la justicia brasileña en libertad.

El caso de Agostina Páez tomó relevancia nacional en enero de 2026, cuando fue detenida en un bar de Ipanema acusada de injuria racial tras un altercado con empleados del lugar. Lo que comenzó como un viaje de vacaciones se transformó en una batalla judicial que la mantuvo bajo régimen de prisión domiciliaria y prohibición de salida del país hasta hace apenas 48 horas.

El regreso y la fianza de 18.000 dólares
La liberación de Páez fue posible gracias a un hábeas corpus concedido por la justicia de Río de Janeiro. Sin embargo, el beneficio no fue gratuito: la defensa debió abonar una caución real de 18.000 dólares para garantizar que la profesional pudiera esperar la sentencia en su hogar.
«Fueron meses de un calvario absoluto. Me sentí sola en un sistema que no entendía y donde cualquier gesto era malinterpretado», declaró Páez a los medios locales al llegar al aeropuerto de Santiago. Aunque se mostró arrepentida por el incidente inicial, insistió en que la medida de detención fue «desproporcionada».

¿Cómo sigue la causa judicial en Brasil?
A pesar de su retorno a la Argentina, el proceso legal no ha concluido. La situación procesal de la santiagueña mejoró en las últimas semanas debido a dos factores clave:
Reducción de cargos: La fiscalía brasileña desestimó dos de las tres imputaciones originales, manteniendo únicamente la de injuria racial.
Expectativa de pena: Al no tener antecedentes, se estima que la condena final no implicará prisión efectiva, sino el pago de indemnizaciones y la realización de trabajos comunitarios.
Se espera que el tribunal brasileño dicte la sentencia definitiva en los próximos 15 a 20 días. Mientras tanto, Agostina Páez retomará su vida en la capital santiagueña, bajo el apoyo de su círculo íntimo.