Un grupo de barras bravas de Independiente prendieron fuego los quinchos de la sede ubicada en Wilde y es la segunda amenaza que recibe el club luego de que dos perros que aparecieron muertos en el predio de entrenamiento de Villa Domínico.
Se trataría de una disputa interna para conseguir pasajes al Mundial de Brasil de este año, aunque se desconoce la identidad de los responsables.
Martín Ompamera, intendente del predio, relató que «cuando llegaron las autoridades policiales estos sujetos se dieron a la fuga».
El complejo no cuenta con cámaras de seguridad debido a que «la instalación está incompleta», comentó el mandatario, por lo que se hace muy difícil poder reconocer a los delincuentes.
El Miércoles los empleados del club se encontraron con dos perros ahorcados y colgados de un árbol como símbolo de un ultimátum.

