Ajuste por Inflación al Impuesto sobre Combustibles: Anunciados Nuevos Aumentos en los Precios de las Naftas en Argentina
Publicado: 29-08-2025
En un movimiento destinado a fortalecer las finanzas públicas en medio de un contexto económico desafiante, el gobierno nacional ha anunciado la actualización por inflación del impuesto a los combustibles líquidos, lo que derivará en incrementos inmediatos en los precios de las naftas y el gasoil. La medida, publicada hoy en el Boletín Oficial a través del Decreto 617/2025, entrará en vigencia a partir del 1º de septiembre y establece un cronograma escalonado para recuperar ajustes fiscales pendientes de los últimos meses.
Esta decisión deroga el Decreto N° 466 del 27 de mayo de 2024 y sus modificatorios, que habían postergado sucesivamente la aplicación de estos incrementos para mitigar el impacto en los consumidores. Según el decreto, los montos fijos de los impuestos se ajustarán trimestralmente en base a las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta forma, el fisco busca alinear los ingresos tributarios con la inflación acumulada, en un año marcado por presiones inflacionarias persistentes.
El ajuste se implementará en dos fases para suavizar el impacto inicial en el bolsillo de los argentinos. En la primera fase, que regirá desde el 1º hasta el 30 de septiembre de 2025, se aplicarán incrementos parciales sobre los combustibles más comunes:
- Para la nafta sin plomo, nafta de más de 92 RON y nafta virgen, el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos aumentará en $10,523 por unidad de medida, mientras que el Impuesto al Dióxido de Carbono se elevará en $0,645.
- En el caso del gasoil, el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos subirá en $8,577, con un monto diferencial de $4,644 para ciertas áreas geográficas, y el Impuesto al Dióxido de Carbono en $0,978.
A partir del 1º de octubre de 2025, entrará en vigor la segunda fase, que incorporará el incremento total acumulado. Esto incluye los remanentes de la actualización correspondiente al año calendario 2024, así como los ajustes diferidos del primer y segundo trimestre de 2025. El gobierno estima que esta recuperación integral permitirá estabilizar los ingresos fiscales, aunque no se han detallado proyecciones exactas sobre el impacto en los precios minoristas de los combustibles.
La medida se enmarca en la urgencia del Ejecutivo por robustecer las cuentas públicas, especialmente ante la reciente aprobación por parte del Congreso de un paquete de leyes que podrían demandar mayores recursos estatales. «El gobierno nacional dispuso a partir del 1º de septiembre la actualización por inflación del impuesto a los combustibles líquidos y estableció un cronograma para recuperar los ajustes pendientes», se indica en el decreto oficial. Además, se subraya que «los montos fijos de estos impuestos se actualizan trimestralmente en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC».
Expertos en economía consultados por este medio advierten que estos aumentos podrían traducirse en subas de entre el 5% y el 10% en los precios al surtidor, dependiendo de la evolución del IPC y los costos de importación de crudo. En un contexto donde la inflación anual supera el 100% según datos preliminares del INDEC, esta política fiscal genera preocupación entre consumidores y sectores dependientes del transporte, como el agro y la industria. «La medida se encuadra dentro de la necesidad del gobierno de fortalecer las cuentas fiscales ante la posibilidad de tener que responder al paquete de leyes que aprobó el Congreso en las últimas semanas», explica el decreto, destacando la tensión entre estabilidad macroeconómica y el costo de vida.
Hasta el momento, no han surgido declaraciones oficiales de funcionarios clave del Ministerio de Economía al respecto, pero se espera que en los próximos días se brinden más detalles sobre cómo mitigar el impacto en los usuarios. Mientras tanto, las estaciones de servicio ya anticipan un repunte en la demanda previa a los aumentos, en un mercado donde los precios de los combustibles han sido un termómetro de la volatilidad económica argentina.
Este anuncio llega en un momento crítico para el gobierno, que busca equilibrar el presupuesto nacional en medio de negociaciones con el FMI y presiones inflacionarias. Los analistas coinciden en que, aunque necesario para las arcas estatales, el ajuste podría exacerbar las tensiones sociales si no se acompaña de medidas compensatorias. Seguiremos monitoreando las repercusiones en los precios y la reacción de los consumidores en las próximas semanas.