Agustina, de ocho años, tiene síndrome de Down y asistía todos los días a una escuela de El Talar de Pacheco, hasta que sus padres comenzaron a notar actitudes extrañas en su comportamiento y sospecharon lo peor. La nena había sido violada dentro del colegio.
«Se sacaba la ropa y se le tiraba encima a mi hermana entre las piernas», dijo la mamá de Agustina, quien días más tarde, confirmó sus sospechas a través de exámenes médicos, la había violado por …..
«Colegio de violadores», dice el cartel que está en frente a la Escuela de Alumnos Especiales El Sembrador, y fue puesto por los padres de Agustina, Sebastián y Sabrina.
Cuando su madre le preguntaba qué pasaba, la nena sólo respondía «Hugo» y «al colegio no». «Además, me dijo que le sacaban la ropa y se le tiraban encima», agregó Sabrina.
Inmediatamente sus padres decidieron pedir ayuda a un pediatra para intentar saber qué es lo que podía haber pasado, quien tras confirmar la violación, les recomendó radicar la denuncia en la Comisaría de la Mujer.
Desde las autoridades del colegio aún no hubo respuesta: «Se lavaron las manos. Sólo nos informaron que el colegio va a estar cerrado durante 15 días para que investiguen lo que pasó. Pero no me conforma, porque mi hija sigue aterrada».

