El capitán del Inter Miami y de la Selección Argentina encendió las alarmas tras pedir el cambio ante Philadelphia Union. Los estudios médicos descartaron un desgarro grave.

El mundo del fútbol contuvo la respiración durante las últimas horas. Lionel Messi encendió todas las alarmas físicas tras retirarse con visibles muestras de dolor a los 72 minutos del vibrante triunfo del Inter Miami por 6-4 ante Philadelphia Union en la MLS. Sin embargo, el panorama se aclaró rápidamente para la tranquilidad de millones de fanáticos.

El cuerpo médico del conjunto estadounidense confirmó mediante un parte oficial que el astro argentino sufrió una sobrecarga muscular leve en el isquiotibial de su pierna izquierda. Los estudios de alta complejidad descartaron de forma categórica un desgarro o una ruptura fibrilar de gravedad, catalogando la dolencia simplemente como un aviso por fatiga extrema debido a la exigencia del calendario.

El plan de recuperación y la cuenta regresiva para el Mundial

El cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni y los preparadores físicos del Inter Miami ya coordinan las tareas de rehabilitación del 10. Se estima que Messi afrontará un período de parate de entre 10 y 14 días, donde alternará sesiones intensivas de kinesiología con trabajos preventivos en el gimnasio y reposo deportivo.

Esta situación pone un manto de duda sobre su participación en los últimos amistosos internacionales de preparación que la Albiceleste disputará frente a Honduras e Islandia. La premisa del cuerpo médico nacional es absoluta: no se arriesgará el físico del capitán bajo ninguna circunstancia y se priorizará su puesta a punto óptima.

Alivio para el debut de Argentina ante Argelia

La noticia más esperada por el pueblo argentino es que su presencia en el debut del Mundial 2026 está completamente garantizada. El estreno de la Selección Argentina frente a Argelia está programado para el próximo 16 de junio, una fecha lo suficientemente lejana como para que el futbolista complete su recuperación y sume ritmo futbolístico sin presiones temporales.

Messi buscará regular las cargas en las semanas venideras para comandar la ilusión argentina en una nueva cita mundialista, dejando este episodio como un simple susto de temporada.