
En un escenario político cada vez más polarizado, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, sacudió el tablero nacional al admitir públicamente por primera vez sus aspiraciones presidenciales para 2027. Tras un masivo acto en Avellaneda, el mandatario bonaerense ratificó el rumbo de su armado político con una definición contundente: “Estamos trabajando para ganarle a Milei”.
El anuncio informal se dio durante una entrevista radial, apenas dos días después de que el Movimiento Derecho al Futuro (MDF)
lograra convocar a unas 30.000 personas en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico. Este plenario federal funcionó como la antesala perfecta para que Kicillof comenzara a proyectar su liderazgo fuera de las fronteras bonaerenses, buscando posicionarse como el principal referente de la oposición.
Una alternativa federal y «más amplia que el peronismo»
Durante el reportaje, Kicillof enfatizó que la construcción de una alternativa política viable no puede depender únicamente del desgaste del gobierno libertario. En ese sentido, el gobernador propuso conformar un frente «mucho más amplio que el peronismo», que sume a sindicatos, movimientos sociales y a sectores empresariales fuertemente golpeados por la caída del mercado interno y la recesión económica.
Con duras críticas al rumbo económico de la Casa Rosada, Kicillof calificó la gestión de Javier Milei como «un desastre» y advirtió sobre los peligros de la «primarización y precarización» del entramado productivo del país. Ante esto, el mandatario insistió en la urgencia de estructurar un programa de reconstrucción nacional basado en la producción y la defensa del empleo local.
Prudencia de cara a la interna
A pesar de la fuerte impronta electoral de sus declaraciones, el gobernador optó por la cautela legal y estratégica al afirmar que «falta para formalizar candidaturas». Asimismo, envió un mensaje componedor hacia las distintas líneas internas del peronismo, asegurando que esta nueva construcción federal «no es contra nadie» y que busca el respeto de las identidades de cada espacio en pos de una futura convergencia electoral.
Con este movimiento, Axel Kicillof da el puntapié inicial a la campaña de cara a los próximos turnos electorales, consolidando el Movimiento Derecho al Futuro como la plataforma central para disputar el sillón de Rivadavia en 2027.
