La violencia en el fútbol está lejos de tener una solución definitiva.
La casa del presidente de Los Andes, Oscar Ferreyra, fue baleada en un hecho que está vinculado al accionar de barrabravas de esa institución, de acuerdo a lo que dijo el propio dirigente.
Por este motivo, la Comisión Directiva del Club Atlético Los Andes presentó la renuncia al cargo en su totalidad
‘Me da bronca que por un hijo de mil puta tenga que alejarme del club. Evidentemente no hay que involucrarse. Le hice daño a mi familia y me genera un cargo de conciencia grande», aseguró Ferreyra
El dirigente aseguró que «nadie se hace cargo» de la situación que vive el club. «Esto sigue, a mí me pondrán un patrullero y la historia continuará. Estamos desamparados ante los violentos. La puerta de mi casa está llena de gente que se solidariza. Eso me deja tranquilo», agregó.
La barra de Los Andes vive una feroz interna y ayer seis disparos impactaron en el frente de la casa de Ferreyra. Ayer mismo el Juez de Garantías del Juzgado número 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale decidió que seis barras de Los Andes tenían prohibido acercarse a la sede y a la cancha de la institución
El Miércoles los socios y los hinchas llaman a una marcha contra la violencia