Captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses: Un hecho histórico que sacude Venezuela y el mundo
Publicado: 05-01-2026

El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes ante un tribunal federal en Manhattan, Nueva York, dos días después de ser capturados en un operativo militar a gran escala llevado a cabo por fuerzas especiales de Estados Unidos en Caracas.
La operación, anunciada por el presidente Donald Trump el sábado 3 de enero, involucró ataques aéreos para neutralizar defensas venezolanas y un asalto terrestre ejecutado por unidades de élite como la Delta Force. Según fuentes oficiales estadounidenses, el operativo duró menos de tres horas y resultó en la extracción exitosa de Maduro y Flores sin pérdidas de vidas estadounidenses, aunque se reportaron víctimas en el lado venezolano, incluyendo al menos 32 miembros de seguridad de origen cubano, de acuerdo con declaraciones del gobierno de Venezuela y confirmadas parcialmente por Trump.
Maduro, de 63 años, enfrenta cargos federales por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, tráfico de drogas y posesión de armas destructivas, basados en una acusación desclasificada del Departamento de Justicia que data de 2020. Estos delitos podrían conllevar cadena perpetua o, en algunos escenarios, la pena de muerte, aunque esta última es rara en casos federales no violentos. Flores también está imputada en cargos relacionados. La audiencia inicial estuvo a cargo del juez Alvin K. Hellerstein, en el Distrito Sur de Nueva York.
El operativo ha generado un intenso debate internacional sobre su legalidad. Expertos en derecho internacional consultados por medios como Reuters y BBC señalan que la acción podría violar principios de soberanía establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, comparándola con la invasión de Panamá en 1989 para capturar a Manuel Noriega. La ONU ha convocado una reunión del Consejo de Seguridad para discutir el tema, mientras países como China y Cuba han condenado la intervención y exigido la liberación inmediata de Maduro. Por otro lado, naciones aliadas de EE.UU. han evitado críticas directas, y la Unión Europea ha llamado a una transición democrática pacífica en Venezuela.
En Venezuela, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumió el mando interino tras una decisión del Tribunal Supremo de Justicia. Rodríguez emitió un comunicado invitando a Estados Unidos a «trabajar juntos en una agenda de cooperación» y priorizando relaciones respetuosas. Líderes opositores como Juan Guaidó y María Corina Machado han exigido la liberación de cientos de presos políticos y la convocatoria a elecciones libres en un plazo corto. Las calles de Caracas permanecen tranquilas pero tensas, con reportes de calles vacías y presencia militar limitada.
Trump ha afirmado que EE.UU. apoyará una «transición segura» en Venezuela, mencionando cooperación con Rodríguez y posibles impactos en aliados regionales como Cuba. Fuentes como The New York Times y CNN destacan que la operación se basó en inteligencia recopilada durante meses, incluyendo fuentes cercanas a Maduro.
Este evento marca un precedente inédito en las relaciones hemisféricas, con implicaciones para la política exterior estadounidense, la estabilidad en América Latina y el futuro judicial de uno de los líderes más controvertidos de la región. La situación evoluciona rápidamente, y se esperan más detalles en las próximas audiencias.