La investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 16 años asesinada en la ciudad de Córdoba, sumó un nuevo y crucial capítulo. La Policía de la Provincia detuvo en las últimas horas a un segundo sospechoso, imputado por el delito de encubrimiento agravado. Se trata del amigo y conviviente del principal acusado, Claudio Gabriel Barrelier.

El operativo, ordenado por el fiscal de instrucción Raúl Garzón, se llevó a cabo tras recolectar nuevos elementos probatorios en la vivienda de la calle Del Campillo al 800, en el barrio Cofico. Ese domicilio fue el escenario donde la menor fue vista por última vez con vida y donde, según la autopsia, se produjo el crimen por asfixia mecánica antes del posterior desmembramiento del cuerpo.

Un sospechoso que habló en televisión

El nuevo detenido alquilaba una habitación en la planta baja de la misma propiedad donde residía Barrelier. Un detalle que llamó poderosamente la atención de los investigadores es que, apenas veinticuatro horas antes de su arresto, el hombre brindó una entrevista televisiva a un medio nacional (A24) dando detalles de la convivencia y declarándose ajeno al hecho.

Sin embargo, la fiscalía avanza sobre la hipótesis de que el entorno no pudo haber ignorado lo que sucedía en la planta alta. Para comprobarlo, la Justicia ordenó peritajes acústicos rigurosos dentro del inmueble. El foco principal está puesto en determinar si el sospechoso colaboró activamente en la alteración de la escena del crimen o en la logística para ocultar y trasladar los restos de la adolescente.

El principal acusado, bajo vigilancia psiquiátrica

Mientras la causa suma nuevos implicados, el presunto femicida Claudio Gabriel Barrelier (34) continúa alojado en el hospital del penal de Bouwer. Fuentes judiciales confirmaron que se encuentra bajo una estricta custodia médica y psiquiátrica debido a un cuadro de brote psicótico y reiteradas tendencias suicidas.

Por este motivo, la indagatoria formal del principal imputado permanece postergada, a la espera de que los peritos oficiales determinen si está en condiciones de comprender la gravedad de los cargos que se le imputan. La querella de la familia de Agostina Vega exige la máxima pena y que se investigue a fondo la posible participación de una red de encubridores en el barrio.