El divorcio entre Marcelo Salinas y María Eugenia Ritó no va bien rumbeado
Luego de que la vedette contara en televisión sus problemas de adicción y su pasado en la prostitución, donde conoció a quien luego fue su marido durante 10 años, Salinas decidió ir contra ella por la vía legal, además le cortó las tarjetas de crédito y dejó de pasarle dinero.
«Eugenia no tiene plata para comer. Está saliendo adelante con la ayuda de varios amigos. Además, Salinas la quiere hacer pasar por insana para desestimar el reclamo que quiere hacerle Ritó. Ella no necesita un curadores, puede manejar su propia economía sin problemas», aclaró su abogado, Ana Rosenfeld.
Ritó le reclama un barco en Punta del Este, un departamento en la misma ciudad, otro en Miami y tres en Buenos Aires; además, tres autos de alta gama.
En medio de esta batalla, Salinas intenta llegar a una cuerdo lo antes posible para que salga el divorcio y es por eso que le ofreció 850 mil dólares, cifra que Ritó se niega a aceptar, conociendo los movimientos económicos de su exmarido.

