Un video en el que se ve a Araceli Ramos y al acusado de su desaparición, Water Vinader, conversando por medio de un chat días antes de que la joven desaparezca fue aportado este Jueves a la Justicia por un testigo que se presentó de forma espontánea.
La grabación, que fue acercada por la tarde a la DDI de San Martín, se suma a las pruebas que marcan que ambas personas ya se conocian. Los peritos ya cuentan con cruce de llamadas de celulares entre ambos.
El material se encontraba en un bolso personal del ex prefecto que había dejado olvidado en su lugar de trabajo. Un hombre lo advirtió y de inmediato lo presentó a la Justicia.
«No sé dónde está Araceli», sostuvo hoy Vinader a los periodistas momentos antes de ingresar a declarar ante el fiscal Velazco Cerviño, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de San Martín. Finalmente, el detenido se negó a declarar
En tanto, Griselda, la mamá de Araceli, dijo: «Me agarró la bronca más grande del mundo, no puede ser que se niegue a declarar. Voy a reclamar por los derechos de mi hija, tenga a donde tenga que ir».
«La computadora de mi casa no tiene cámara, no creo que haya un video en el que se la vea con él. Mi hija no tenía nada con ese señor, mi hija fue a buscar trabajo», sostuvo la mujer, quien además enfatizó: «No digan que me hija le hizo 20 llamadas a este señor, las llamadas fueron cinco, que no digan pavadas».
¿Pudo haberla cooptado para entregarla a una red de trata de personas?, ésta pregunta resuena en los pasillos de tribunales y entre los investigadores
Julieta Suarez, amiga de Araceli contó: : «Ellas se llevan bien, aunque Griselda le reprochaba por qué iba todas las semanas a Campana, a ver al novio. La plata para viajar se la daba la madre, que trabaja en una casa de familia, es ingenua pero tiene carácter, no creo que tenga una vida secreta» «.
Hay fotos de la chica borradas en la computadora de Vinader y una denuncia ante el fuero federal en la que exprefecto describe cómo se engaña a las futuras esclavas sexuales
Vinader le dijo hace días a un testigo: «Me compré una casa en Caseros».

