Miercoles 04 de Marzo de 2026

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su cuarto día con una intensificación de las operaciones militares

Publicado: 03-03-2026

 

Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses han alcanzado más de 1.700 objetivos en territorio iraní durante las primeras 72 horas de la Operación Epic Fury, que comenzó el 28 de febrero de 2026. Esta cifra representa un aumento significativo respecto a los reportes iniciales de alrededor de 1.250 blancos en las primeras 48 horas.

Los ataques, coordinados con Israel bajo la denominación Operación León Rugiente (por parte israelí), han incluido instalaciones de mando y control de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), centros de defensa aérea, sitios de misiles balísticos y antiaéreos, bases aéreas, instalaciones navales y objetivos relacionados con el programa nuclear iraní, como Natanz. Fuentes estadounidenses indican que se ha incorporado por primera vez el bombardero estratégico B-52, junto a B-1, B-2 y cazas de superioridad aérea, lo que refleja una degradación de las defensas aéreas iraníes y el logro de superioridad aérea local en zonas clave, incluida Teherán.

El presidente Donald Trump ha afirmado que los objetivos principales son destruir el programa de misiles iraní, su capacidad naval y cualquier avance nuclear, advirtiendo que las operaciones podrían extenderse por «varias semanas» o más, con una «gran ola» de ataques aún por venir. Trump también anunció que la Armada estadounidense ofrecerá escolta a buques petroleros a través del Estrecho de Ormuz si es necesario y proporcionará seguro contra riesgos para el comercio marítimo en el Golfo.

Por su parte, Irán ha respondido con lanzamientos de misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses en la región y objetivos en países del Golfo, como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Reportes confirman impactos en instalaciones saudíes, un dron que alcanzó los terrenos de la embajada estadounidense en Dubái (sin bajas reportadas) y ataques que han causado interrupciones en el tráfico marítimo. Teherán ha amenazado con cerrar el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial—, lo que ha provocado un alza superior al 9% en el precio del crudo Brent y caídas en los mercados bursátiles globales por temores a una escalada mayor.

El saldo humano incluye al menos seis militares estadounidenses fallecidos, según el Pentágono. Fuentes iraníes, como la Media Luna Roja, reportan alrededor de 787 muertes (civiles y militares combinados), mientras que en Líbano se registran más de 40 fallecidos por acciones relacionadas con Hezbolá. Además, se han evacuado más de 9.000 ciudadanos estadounidenses de la región, y varios países han cerrado embajadas o emitido alertas de viaje.

El conflicto, desencadenado tras el fracaso de negociaciones nucleares en Omán y la muerte del líder supremo Ali Jamenei en los primeros ataques, ha generado preocupación internacional por su potencial expansión a otros actores regionales y por las repercusiones económicas globales. Fuentes de ambos bandos continúan reportando acciones militares activas en la noche del 3 de marzo de 2026, con indicios de que las hostilidades persisten sin señales inmediatas de desescalada.

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