A 5 días de concretar el golpe de Estado en Bolivia, el Gobierno de facto de encabezado por la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez, rompió relaciones con Venezuela y expulsará a todos sus diplomáticos. La canciller interina, designada por los golpistas, Karen Longaric, aseguró que pedirán a los diplomáticos «que representan al gobierno de Nicolás Maduro» que abandonen el país.