El Gobierno impulsa el Régimen Penal Juvenil en sesiones extraordinarias
Publicado: 28-01-2026

El Poder Ejecutivo nacional oficializó la inclusión del proyecto de Régimen Penal Juvenil en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso, que se extenderán del 2 al 27 de febrero de 2026. La medida fue formalizada mediante el Decreto 53/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete Manuel Adorni, y publicada en el Boletín Oficial.
La iniciativa busca reformar el sistema de responsabilidad penal para adolescentes, vigente desde la década de 1980, y tiene como eje central la reducción de la edad de imputabilidad de los actuales 16 años a 14 años. El texto original del Gobierno proponía bajarla a 13 años, pero en comisiones parlamentarias durante 2025 se consensuó el piso en 14 años, alineándose con legislaciones de países como Chile, Colombia y Perú (14 años), mientras que Brasil y México la fijan en 12 años.
El proyecto obtuvo dictamen de mayoría en un plenario de comisiones de Diputados (Legislación Penal, Familias, Niñez y Juventudes, Justicia y Presupuesto) en mayo de 2025, con respaldo de La Libertad Avanza, PRO, UCR y otros bloques aliados, aunque perdió estado parlamentario por el recambio legislativo. El debate se reactivó tras el asesinato de Jeremías Monzón en Santa Fe, un caso que involucró a menores de edad.
Entre las principales disposiciones del régimen propuesto destacan:
- Penas máximas: Hasta 15 años de privación de libertad para delitos graves como homicidio, abuso sexual o secuestro. No se contempla prisión perpetua ni reclusión perpetua, incluso en concursos de delitos.
- Prioridad a medidas alternativas: Para infracciones con penas de hasta 3 años (o hasta 10 en casos sin muerte ni violencia grave), se privilegian opciones no privativas como amonestación, servicios comunitarios, monitoreo electrónico, reparación del daño, prohibiciones de acercamiento o restricciones de conducta y lugares.
- Suspensión del proceso y mediación: Posibles en delitos leves, con consentimiento de la víctima y dictamen favorable del Ministerio Público Fiscal.
- Institutos especializados: Centros de detención separados de adultos, con personal capacitado en infancia y adolescencia, educación obligatoria, atención médica, tratamiento de adicciones, formación laboral, actividades culturales y deportivas, y asistencia psicológica. Se prohíbe la convivencia con mayores y el consumo de sustancias.
- Garantías procesales: Procesos reservados (prohibida la difusión de identidad del menor, salvo renuncia expresa), intervención obligatoria de asesoría tutelar desde el inicio, notificación a padres o tutores, y medidas protectoras adicionales.
- Derechos de víctimas: Patrocinio jurídico gratuito, asistencia psicológica y social, participación en mediaciones, y derecho a ser informadas y escuchadas.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, ha defendido la reforma argumentando que la norma actual no responde al contexto de mayor violencia y narcotráfico, y que busca equilibrar sanciones con rehabilitación y prevención. El Gobierno enfatiza frases como “delito de adulto, pena de adulto” para resaltar la necesidad de terminar con la impunidad en casos graves.
El tema genera divisiones: sectores oficialistas y aliados lo ven como respuesta a demandas de seguridad y alineación regional, mientras que opositores cuestionan si prioriza el punitivismo sobre políticas de inclusión social y prevención. El debate podría iniciarse en Diputados y extenderse si no hay acuerdos rápidos en febrero.