“Muchas veces perdemos la paciencia, también yo”, explicó el sumo pontífice. Condenó la violencia contra las mujeres, lo que calificó como “una profanación de Dios”
“Muchas veces perdemos la paciencia, también yo”, explicó el sumo pontífice. Condenó la violencia contra las mujeres, lo que calificó como “una profanación de Dios”