El petróleo Brent se acerca a los US$90 por barril ante escalada en Medio Oriente
Publicado: 06-03-2026

Los precios del petróleo registraron un fuerte aumento este viernes, impulsados por la intensificación del conflicto en Medio Oriente y las preocupaciones por posibles interrupciones en el suministro global.
El barril de Brent, referencia internacional, cotizaba alrededor de los US$89-91 (con picos que superaron los US$90 en algunos momentos de la sesión), lo que representa un avance de cerca del 5% en la jornada y niveles no vistos desde agosto de 2023. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), benchmark estadounidense, operaba en torno a los US$84-85 por barril, con subas similares.
El principal factor detrás del salto es la escalada bélica en la región, que ha generado temores sobre el tránsito por el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que pasa aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y una porción significativa de gas natural licuado (GNL). Cualquier restricción o cierre prolongado en esta ruta elevaría los costos logísticos, los seguros marítimos y el riesgo de desabastecimiento.
Analistas de instituciones como UBS han advertido que, si las disrupciones persisten, el Brent podría superar cómodamente los US$90 por barril en el corto plazo. El ministro de Energía de Qatar señaló en declaraciones al Financial Times que, en un escenario de profundización de la crisis con suspensión de exportaciones desde productores del Golfo, el precio podría escalar hasta US$150 en las próximas semanas.
Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), destacó que el conflicto pone a prueba la resiliencia de la economía global. “Si se extiende, impactará de lleno en la inflación, el comercio, los precios de la energía y la volatilidad financiera”, indicó, anticipando que los detalles de los efectos se incluirán en el informe de Perspectivas de la Economía Mundial de abril.
Desde el inicio de las tensiones más agudas, el crudo acumula ganancias significativas en 2026, con alzas que superan el 40-45% en algunos benchmarks. Los mercados monitorean de cerca los próximos desarrollos militares y diplomáticos, ya que una resolución rápida podría moderar la presión alcista, mientras que una prolongación del conflicto mantendría elevada la prima de riesgo en los precios energéticos.
En Argentina, el Gobierno y las empresas del sector observan el comportamiento del mercado para evaluar eventuales ajustes en los precios de combustibles, aunque cualquier traslado dependerá de la duración de la suba y de la capacidad de absorción de la demanda local.