«Espiaron al Papa Francisco, desde que era Cardenal en el 2005 y al Vaticano». El informe
Publicado: 30-10-2013
La Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) habría espiado las conversaciones telefónicas en Ciudad del Vaticano y también las que se produjeron en la residencia donde se alojó el cardenal argentino Jorge Bergoglio, antes del cónclave que le eligió Papa.
El extécnico informático de la CIA Edward Snowden, localizó llamadas en Ciudad del Vaticano.
La escuchas se extienden desde el 10 de diciembre de 2012 hasta el 8 de enero de 2013, pero «que se sospecha» que el espionaje continuó tras conocerse el anuncio de la renuncia al pontificado del papa Benedicto XVI, que se hizo efectiva el 28 de febrero.
El espionaje duró durante todo el cónclave para elegir al nuevo papa, hay escuchas producidas en la residencia donde se alojó el entonces arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio, antes de que comenzase el cónclave que le eligió papa el 13 de marzo de 2013.
WikiLeaks develó despachos de los servicios secretos estadounidenses en los que se hablaba de Bergoglio como uno de los papables en el cónclave de 2005, así como otros documentos fechados en 2007 que relataban su «mala relación» en Argentina con el presidente Néstor Kirchner.
Además, entre los espiados se encontraría el presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, el alemán Ernst von Freyberg, que fue nombrado en febrero de 2013 por Benedicto XVI tras los escándalos que salpicaron a su predecesor.
Las llamadas captadas en el Vaticano se archivaban bajo cuatro clasificaciones: «Leadership intentions» (Intenciones de liderazgo), «Threats to financial system» (Amenazas al sistema financiero), «Foreign Policy Objectives» (Objetivos de política exterior) y «Human Rights» (Derechos Humanos).
