La Justicia del Trabajo dictó una medida cautelar que paraliza los puntos más polémicos de la Ley de Modernización Laboral N° 27.802. Incertidumbre en empresas y sindicatos tras el fallo.

A menos de un mes de su publicación en el Boletín Oficial, la ambiciosa reforma laboral impulsada por el Ejecutivo Nacional ha chocado con un muro legal. Este lunes, la Justicia Nacional del Trabajo hizo lugar a un amparo presentado por las principales centrales obreras, suspendiendo temporalmente la aplicación de artículos que modifican sustancialmente la Ley de Contrato de Trabajo.
El núcleo del conflicto: Indemnizaciones y Derecho a Huelga
El fallo judicial pone la lupa sobre el nuevo fondo de cese laboral, una de las insignias de la reforma que busca reemplazar el sistema de indemnizaciones tradicional por un modelo de capitalización. Según el dictamen, este cambio, sumado a la flexibilización de la jornada laboral de hasta 12 horas, podría vulnerar principios constitucionales de progresividad y protección del trabajador.
Por otro lado, el Gobierno defiende la normativa asegurando que la simplificación registral ante la AFIP es la única vía para reducir la informalidad y fomentar el empleo joven. «Buscamos terminar con la industria del juicio que funde a las PyMEs», señalaron fuentes oficiales tras conocerse la medida cautelar.
¿Qué sigue para los trabajadores y empleadores?
A pesar del freno judicial, algunos aspectos de carácter administrativo siguen en marcha, especialmente aquellos referidos a la digitalización de los recibos de sueldo y la eliminación de ciertas multas por falta de registro. Sin embargo, la resolución de fondo sobre la constitucionalidad de la ley quedará en manos de la Corte Suprema, un proceso que podría demorar varios meses.
Mientras tanto, el mercado laboral se mantiene en un estado de «espera técnica», donde las empresas dudan en aplicar los nuevos regímenes de pasantías y períodos de prueba extendidos por temor a futuras demandas retroactivas.
