Diana Saettone insistió en la inocencia de Mangeri, su marido: «Jorge está ajeno, él no vio nada».
Él dice: ‘Ojalá hubiera visto algo para contarlo’. Hay que seguir y hay que investigar más. Yo no necesito decir mi hipótesis para que el juez investigue. El doctor Pierri ya sabe mi hipótesis. Yo no puedo acusar, pero Jorge no fue».
«Cuando Jorge quedó detenido, no me deberían haber dejado en mi casa. No sé si el ADN está puesto, pero que se hizo mal lo dijo el doctor Boselli, no es que lo digo yo. También en el video Ángeles se mete la mano en el morral y no se ve nada más. No hay nada que demuestre que haya entrado a su casa».
«Íbamos a ir al velorio de Angeles el jueves, pero ese día fue el apriete del auto Polo. Llamé para saber dónde la velaban, y después del apriete me llamó desde un teléfono público, porque su celular era muy viejo y se descargaba rápido. Al móvil se lo sacaron el viernes, no lo perdió».
«Yo me encontré con él en Plaza Italia y en ese momento vi que no era el Jorge de siempre. Ahí me dijo que íbamos a ir a la casa de nuestros amigos, y ahí me dijo que lo habían apretado y Jorge me dijo que yo era lo único que tenía: ‘Flaca yo te juro por mi vida que no hice nada, yo te tengo que cuidar’. Por eso no fuimos al velorio de Ángeles», argumentó Saettone.
«El sueño me ha cambiado, pero duermo en paz, con la conciencia tranquila, porque sé quién es Jorge y sé quién soy yo, y eso me basta. A mí me duele en el alma lo que le hicieron, la vimos crecer».

