Con un clima de alta tensión institucional, el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro dio inicio este jueves a las jornadas de alegatos finales en la causa que investiga el fallecimiento de Diego Armando Maradona. Tras más de siete meses de audiencias y las declaraciones de un centenar de testigos y peritos, el proceso legal que mantiene en vilo al país ingresa en su etapa resolutiva.

Los fiscales adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren abrieron el debate acusatorio apuntando de manera tajante hacia el entorno de profesionales que custodiaba la salud del astro del fútbol durante su internación domiciliaria en Tigre. Bajo la carátula de homicidio simple con dolo eventual, la fiscalía y las querellas unificaron criterios al señalar que existió un «desamparo sistemático» y una «omisión de auxilio deliberada».

El cronograma de los alegatos y las querellas familiares

El juez Alberto Gaig dispuso un esquema estricto para las exposiciones que se extenderá durante todo el mes de octubre. La primera jornada contó con la palabra del abogado Eduardo Ramírez, representante de Diego Maradona Junior.

El calendario continuará de la siguiente manera:

  • Martes 13 de octubre: Alegarán los abogados de Dieguito Fernando (liderado por Mario Baudry) y Jana Maradona.
  • Miércoles 14 de octubre: Será el turno de las exposiciones de Fernando Burlando (en representación de Dalma y Gianinna Maradona) y de Pablo Jurado (abogado de las hermanas del exfutbolista).
  • Del 20 al 22 de octubre: Las defensas de los siete imputados expondrán sus respectivos argumentos de clausura buscando la absolución.

Los siete imputados y la estrategia de las defensas

La lupa judicial se posa principalmente sobre el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, considerados por la acusación como los máximos responsables del equipo médico tratante. Junto a ellos, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Forlini, el clínico Pedro Di Spagna y los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni enfrentan pedidos de pena que oscilan entre los 8 y los 25 años de prisión.

La estrategia de los defensores se ha mantenido firme: sostienen que el deceso de Maradona respondió a un «evento cardíaco agudo, súbito e imprevisible». Durante las audiencias previas, tanto Luque como Cosachov intentaron deslindar responsabilidades directas alegando que las decisiones organizativas de la internación en el barrio San Andrés dependían de la prepaga y de las normativas de la propia familia, desconociendo su rol como «médicos de cabecera» en esa última instancia.

Cabe recordar que la enfermera Dahiana Gisela Madrid no forma parte de este debate, ya que su situación se resolverá en un juicio por jurados independiente cuya fecha de inicio aún no fue fijada.

Se espera que luego del cierre de las exposiciones el 22 de octubre, el tribunal otorgue el derecho a las últimas palabras de los acusados. La sentencia definitiva, que determinará si hubo culpabilidad penal en el triste final del «Diez», se proyecta para antes del cierre de este año.