En un hito histórico, los cuatro astronautas de la NASA y la CSA se han convertido hoy en los seres humanos que más lejos han viajado en el espacio profundo.

Este lunes, la exploración espacial ha escrito una nueva página dorada. La nave Orion, perteneciente a la misión «Artemis II», ha cruzado la frontera de los 400.171 kilómetros de distancia de la Tierra, superando oficialmente el récord establecido por la accidentada misión Apolo 13 en 1970. Con este logro, la tripulación compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen ostenta ahora el título de los humanos más alejados de nuestro planeta en la historia.
Un sobrevuelo lunar sin precedentes
Tras su exitoso lanzamiento el pasado 1 de abril, la «nave Orion» ha mantenido una trayectoria perfecta. Durante las últimas horas, los astronautas han reportado vistas impactantes del «cráter Orientale» y la superficie lunar, preparándose para el momento más crítico de la jornada: el paso por la «cara oculta de la Luna».
Aproximadamente a las 19:44 (hora local), la nave entrará en una zona de silencio radial. Durante este «apagón de comunicaciones», que durará unos 40 minutos, la tripulación estará sola en la oscuridad del espacio, alcanzando su punto de máxima aproximación a la Luna, a unos 6.550 kilómetros de altura.
Ciencia y tecnología en el espacio profundo
El objetivo principal de este viaje no es solo batir récords. La «NASA» busca validar los sistemas de soporte vital y las capacidades de maniobra de la Orion para garantizar la seguridad en la próxima gran meta: el alunizaje de la misión «Artemis III».
«El contraste entre la superficie lunar y el negro absoluto del espacio es algo que ninguna cámara puede captar con total fidelidad», transmitió el piloto Victor Glover a la base en Houston poco antes de iniciar las maniobras de aproximación.
El regreso a casa
Tras completar el giro gravitacional alrededor de nuestro satélite, la misión iniciará su fase de retorno. Se espera que el «amerizaje en el Pacífico» ocurra el próximo 10 de abril, completando así una travesía de diez días que devuelve a la humanidad al entorno lunar tras más de medio siglo de ausencia.
Este avance representa un paso fundamental para el programa «Moon to Mars», consolidando la presencia humana en el espacio y preparando el terreno para una futura estación en órbita lunar.
