Viernes 27 de Febrero de 2026

«La invitamos a consumir cocaina». La declaración de los imputados por el crimen de Dilma

Publicado: 23-11-2013

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Los dos aprehendidos por el crimen de Dilma Pérez González, que murió «estrangulada» en el día de su cumpleaños al salir de un boliche de Laferrere, negaron haberla matado y apuntaron a que la víctima pudo haber sufrido una sobredosis.

Franco Distilo y Matías Testa, indagados anoche por el fiscal temático de Homicidios de La Matanza José Luis Maroto, brindaron su versión de los hechos ocurridos en la mañana del 31 de octubre pasado.

Relataron que cerca de las 6.15 salieron del boliche «La Majha» de Gregorio de Laferrere, donde la víctima trabajaba de promotora y había ido a celebrar su vigésimo cumpleaños, y estaban con un tercer amigo junto a la camioneta Ford EcoSport de uno de ellos, cuando Dilma pasó a su lado.
Comenzaron a conversar con la promotora, que «estaba alcoholizada» y que la invitaron «a consumir cocaína», a lo que accedió. Aseguraron que la invitaron a acompañarlos y supuestamente la joven aceptó porque «quería seguir tomando», por lo que fueron todos juntos al departamento que un amigo tenía alquilado en la localidad de San Justo, que estaba vacío porque terminaba el contrato y debía devolverlo días más tarde. 
 Matías se fue a acostar a una habitación y que Franco se quedó junto a Dilma conversando acostados en un colchón tirado en el piso de la cocina.
«Ni siquiera le di un beso», le dijo Franco al fiscal Maroto, en referencia a que en ningún momento mantuvo relaciones sexuales con Dilma, ya que la joven les había dicho antes de ir al departamento que «no iba a pasar nada» entre ellos.

Matías dijo que en un momento dado Franco fue a despertarlo y le dijo a los gritos «vení, vení, se está muriendo», y que a continuación ambos trataron de socorrer a la víctima mientras sufría convulsiones y vomitaba.
«Nunca la agarré del cuello», dijo uno de los jóvenes ante la pregunta de Maroto por las marcas que en la autopsia fueron interpretadas como de estrangulamiento, aunque reconocieron que la sacudieron y la tomaron de los brazos y muñecas para colocarle la cabeza debajo del chorro de agua de la ducha.
Luego llamaron al amigo que había alquilado el departamento para pedirle ayuda para llevar a la chica al hospital Paroissien, donde ingresó antes del mediodía ya fallecida.
Ante la pregunta de por qué no habían llamado por teléfono al 911 para pedir asistencia médica o por qué inventaron que encontraron a la joven tirada frente a la villa «Puerta de Hierro», de Isidro Casanova, los jóvenes se excusaron diciendo que estaban «todos cagados».

Los dos muchachos continuarán detenidos acusados del delito de «homicidio», mientras que Maroto espera los resultados de los estudios toxicológicos, que determinarán si la chica efectivamente consumió estupefacientes; histopatológicos y del hisopado practicado sobre la vagina de Dilma