Una banda integrada por tres delincuentes con graves antecedentes y con condenas por robo fue desbaratada por la Policía de la Ciudad, en el marco de una investigación tras una frustrada entradera cometida en agosto último en Villa Devoto.

Se trata de tres sujetos, de 43, 41 y 35 años, varias veces detenidos y condenados. Uno fue sentenciado a 20 años de prisión por robo agravado, otro a 8 años y 6 meses y el restante, a penas unificadas a 6 años y 7 meses de cárcel en virtud de sus reincidencias.

Uno de los detenidos tenía pedido de captura vigente por el Juzgado Nacional de Ejecución Penal 1 a raíz de que el 4 de julio último no se presentó, tras una salida transitoria, en la Unidad Penal 19 del Servicio Penitenciario Federal, donde cumplía condena a 8 años y 6 meses de prisión, también por robo agravado.

Los detectives de la División Investigaciones Comunales 11 quedaron a cargo de la pesquisa de un intento de entradera ocurrido el 3 de agosto, cuando dos hombres sorprendieron a una mujer a las puertas del edificio donde reside, en Chivilcoy al 2500. Los gritos de la víctima impidieron que los delincuentes ingresaran al edificio, llevándose solamente el manojo de llaves que tenía la mujer.

Los investigadores contaron con el aporte tecnológico del Centro de Monitoreo Urbano y la obtención de videos de cámaras privadas, que permitieron detectar que los dos delincuentes tenían como cómplice un tercero, al volante de un Volkswagen Fox, con el que huyeron del lugar.

La trazabilidad del vehículo se perdió al salir del territorio porteño, pero los datos del auto llevaron a dar con el conductor. Se trataba de un hombre que había sido condenado a 20 años de prisión por un robo agravado en 2007, y ya había salido en libertad.

El sujeto cayó detenido el 22 de septiembre pasado por un robo por escalamiento y quedó alojado en la Unidad Penitenciaria de Florencio Varela.

En el desarrollo de las averiguaciones, tras las imágenes obtenidas por los oficiales, especialistas de la División Análisis de Patrones Delictuales de la Policía de la Ciudad, identificaron a otro de los involucrados en la entradera.

Era un hombre de 43 años tenía 35 fojas de legajo de reincidencias y una sucesión de condenas por distintos ilícitos, hasta que en 2021 lo sentenciaron a una pena unificada de 6 años y siete meses de prisión. Tras quedar libre volvió a delinquir, y recibió un año y tres meses.

A partir de esta identificación, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 21, a cargo de Marcos Andrés Fernández, Secretaria165, de Fernando Rinaldi, ordenó su detención por lo cual los detectives realizaron una vigilancia en torno a su domicilio, en la avenida Rivadavia al 4200, en el barrio de Almagro.

Durante las recorridas, los oficiales lo hallaron en Quito al 4000, unas cinco cuadras de su vivienda, hablando con otro hombre, que los efectivos lo identificaron como el otro sujeto que había participado del intento de entradera que investigaban.

Al ser requerida su documentación, el sujeto sólo dio un nombre y apellido. Sin embargo, los policías confirmaron que ése era su apellido pero no su nombre. Había dado el nombre de su hermano porque él era buscado por la Justicia por no presentarse en la unidad penal 19, donde purgaba condena por robo agravado. Tras ser informado, el Juzgado ordenó los allanamientos en los domicilios de ambos imputados.

En el departamento de Rivadavia al 4200, los oficiales incautaron una mochila que en su interior contenía una pistola semiautomática Walther calibre 9 milímetros que habría sido la utilizada para amenazar a la mujer, cinco cartuchos del mismo calibre, dos cartuchos de escopeta, una réplica de pistola semiautomática, una gorra similar Policía de la Ciudad, una funda táctica de chaleco antibalas y una tijera corta candados.

El otro allanamiento, en Quito al 4000, los policías secuestraron dos morrales, uno con nueve llaves de vivienda con restos de parafina, utilizada para producir los moldes, y otro con ocho relojes, además de un maletín que habría sido utilizado por su cómplice el día del hecho.

El Juzgado ordenó las detenciones de ambos, y el secuestro de lo hallado en ambos allanamientos.