Un objeto amarillo avistado en el mar del golfo de Tailandia por los rescatistas resultó ser una funda de cables que nada tenía que ver con la búsqueda del avión desaparecido en Malasia el último sábado, con 239 pasajeros a bordo.
Los responsables del operativo creyeron que podía tratarse de un bote salvavidas dado vuelta. Las muestras de carburante recogidas en el mar el domingo de dos grandes manchas no pertenecen tampoco al Boeing 777-200 de Malaysia Airlines, sino a actividad naviera.
Australia, China, Estados Unidos, Filipinas, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur, Tailandia y Vietnam participan en la búsqueda del avión y a casi tres días de su desaparición de los radares no encontraron restos del aparato.
Los expertos tampoco aclararon el motivo por el que los mecanismos de emergencia del avión en caso de accidentes no transmiten señal alguna.
El vuelo MH370 despegó de Kuala Lumpur a las 00.41 hora local (13.41 del viernes, hora argentina) y tenía previsto llegar a Pekín unas seis horas más tarde.
Las autoridades de Aviación Civil malasias indicaron que su última posición en el radar antes de que se perdiese la señal fue a las 01.30 hora local del sábado (14.30 GMT del viernes).
Pista o duda terroristas. El director general del departamento de Aviación Civil de Malasia, Azharuddin Abdul Rahman, señaló que se lleva una investigación de los cinco pasajeros que no embarcaron, pese a que se registraron. Asimismo aseguró que todo el equipaje que se subió al avión pasó por los controles de seguridad.

