La auxiliar de policía Flavia Lara de 37 años, denunció hace 4 años a su ex pareja, también agente de la fuerza, por haberla violado en reiteradas oportunidades mientras jugaba a la ruleta rusa con ella y amenazaba con matar a sus hijos.
Tras la denuncia esta mujer, madre de dos hijos, fue separada de la fuerza y hace dos años que no cobra un peso. Es más, ya vendió una casa y un auto para poder sobrevivir. Ahora demandará al estado mendocino por ‘violencia institucional’.
La denuncia fue realizada el 5 de junio del 2010 en la Oficina Fiscal Nº9 de Guaymallén.
La ex pareja, por entonces agente de la Comisaría 35 de Rodeo de la Cruz, la citó el día antes a su casa. Allí tras golpearla la ató a la cama, le puso las esposas que usa provistas, la violó reiteradamente y jugó a la ruleta rusa con ella usando un revólver calibre 22 al que le había colocado dos balas y hacía girar el tambor para gatillarle luego en el pecho. El agresor alternaba los abusos con llamadas telefónicas con supuestos cómplices, quienes mantenían vigilados a los hijos de la mujer en su casa de Lavalle, atentos a que si ella escapaba o pedía ayuda se vengarían con los niños, que por entonces tenían 6 y 8 años.
“Por si fuera poco, todo lo filmó, porque me dijo que iba a mostrarles a otros cómo se trata a una puta y después se encargó de hacer desaparecer esa prueba”, agregó Flavia.
El agente fue detenido 30 días y después recibió la prisión domiciliaria porque tiene un hijo discapacitado a su cargo. Más tarde, un juzgado de garantías entendió que las pruebas de los peritajes físicos y psíquicos no eran contundentes y lo sobreseyó por falta de mérito.
Flavia fue separada de la fuerza y obligada a realizar un tratamiento psicológico, para lo cual se le otorgó una licencia de la que nunca pudo regresar a trabajar. Desde el 2011 que no cobra, de hecho ya vendí una casa y un auto para poder mantener a mis dos hijos.
“El caso se encuadra en violencia de género institucional, porque ella ha solicitado el auxilio de distintas áreas del Estado, Ministerio de Seguridad, Poder Legislativo y Ejecutivo, y todas actuaron negligentemente, revictimizándola y olvidando que está sin trabajo porque fue víctima de un abuso sexual y se animó a denunciarlo”, precisó la abogada de Flavia, Carolina Jacky, quien ya comenzó la demanda contra el Estado por accionar negligente.

