Miercoles 18 de Marzo de 2026

Morosidad en billeteras virtuales y fintechs roza el 25% en Argentina

Publicado: 18-03-2026

Los argentinos enfrentan un marcado aumento de la morosidad en el segmento de créditos no bancarios, especialmente en billeteras virtuales, fintechs y otras entidades no financieras. Según datos de consultoras especializadas difundidos en marzo de 2026, la irregularidad en estas carteras se ubicó cerca o por encima del 25% en enero del mismo año.

La consultora EcoGo estimó que el nivel de irregularidad alcanzó el 23,9% en ese mes, lo que representa alrededor de cuatro veces la morosidad del crédito total del sistema financiero y 2,4 veces la del crédito al consumo bancario a hogares. La porción de cartera en situación normal o de bajo riesgo cayó del 92,1% en diciembre de 2024 al 76,1% en enero de 2026, mientras que los créditos considerados irrecuperables subieron al 8% (desde 2,7% un año antes).

Por su parte, la consultora 1816 ubicó la morosidad en entidades no financieras por encima del 27% (27,4% en ese segmento), en comparación con el 10,6% registrado en entidades financieras. Ambas fuentes coinciden en que el deterioro afecta a las principales compañías del sector no bancario, donde entidades como Tarjeta Naranja y Mercado Libre concentran cerca del 60% de los préstamos a familias.

En el sistema bancario, los datos del Banco Central indican que la morosidad en créditos a hogares llegó al 9,3% en diciembre de 2025 y se estima en 10,6% para enero de 2026, el nivel más alto en más de 15 años y parte de una tendencia alcista que lleva quince meses consecutivos.

El crédito no bancario representa actualmente el 13,3% del total del sistema y el 17,1% del crédito al consumo, con un stock aproximado de 13,84 billones de pesos en enero de 2026. A nivel agregado (bancario + no bancario), la morosidad de los hogares se mantiene por debajo del 14%.

Entre las principales causas del aumento se señalan las elevadas tasas de interés reales, sobre todo en el segmento no bancario, donde las tasas efectivas anuales (TEA) reales pueden superar el 149%, muy por encima de las del sector bancario (alrededor del 39,7% en algunos cálculos recientes). La volatilidad de las tasas tras la eliminación del corredor LEFI a mediados de 2025, sumada a criterios de otorgamiento más estrictos y menor capacidad de refinanciamiento, ha contribuido a acelerar los incumplimientos.

Expertos comparan estos niveles de morosidad en el crédito no bancario con los observados en períodos de crisis como 2019 y 2020. La calificadora Moody’s ha advertido sobre el impacto en la calidad de activos y la rentabilidad bancaria, con mayor presión por provisiones en el corto plazo, aunque algunos indicadores anticipan una posible estabilización hacia mediados de 2026.

El fenómeno refleja las dificultades de los hogares para hacer frente a sus compromisos financieros en un contexto de altas tasas y presiones macroeconómicas, donde el acceso rápido al crédito digital ha sido una alternativa frecuente, pero con costos elevados que terminan agravando la sobreendeudamiento, especialmente en sectores de menores ingresos.