Rubén Méndez, intendente electo de Salvador Mazza, localidad señalada como la puerta de entrada de la cocaína dijo que “se ven algunas señales alentadoras desde el retorno a Salvador Mazza en Setiembre del Escuadrón 61 de Gendarmería Nacional”.
En la últimas 72 horas las autoridades secuestraron 350 kilos de cocaína en dos operativos. En Santo Tomé, Misiones, Gendarmería Nacional atrapó dos avionetas cargadas con 300 kilogramos de cocaína y detuvieron a diez personas en un campo de la zona.
Las avionetas estaban a punto de despegar rumbo a Brasil y venía de Paraguay. El caso muestra otra vía de exportación de la cocaína boliviana: Bolivia, Paraguay, Misiones y Brasil.
En San Ignacio de Loyola, Formosa, la AFIP encontró 47,5 kilos de cocaína y pasta base, ocultos en el tanque de combustible de un auto de alta gama con matrícula argentina proveniente del Paraguay. La pasta base secuestrada es cocaína sin su último proceso de refinamiento y cristalización. El micro tráfico de drogas para el mercado interno argentino busca esa sustancia porque es más barata que la cocaína terminada en Bolivia. Al mismo tiempo la pasta base de cocaína se tiene que “cocinar” en territorio argentino, lo que les permite obtener también más cantidad de cocaína cristalizada.
Este año, la AFIP también desbarató en Salta y otras provincias una red de trata de personas integrada por colombianos y vinculada al narcotráfico y al lavado de dinero.
“El avance del narcotráfico es una realidad cada vez más grave que hay que parar”, remarcó ayer el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Mario Poli
El ministro de Seguridad, Arturo Puricelli, admitió que “el crecimiento” del narcotráfico “es muy grande en el país”, a la vez que volvió a reconocer que “no alcanza” el accionar del Gobierno para combatirlo y que la administración central debe “redoblar los esfuerzos” en ese sentido.
En la misma línea, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, remarcó que el gobierno mantiene una ‘‘política activa en todo sentido’’ y, a modo de ejemplo, aseguró que en el 2014 se instalarán escáneres en el ‘‘100 por ciento’’ de las fronteras.
El ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Alejandro Granados, coincidió con el diagnóstico de la Iglesia y manifestó su preocupación por el avance del narcotráfico en territorio bonaerense.
El funcionario que el miércoles cumplió dos meses de asumido, admitió que el comercio de drogas “es un flagelo que viene en aumento. El narcotráfico es un problema grave, estamos de acuerdo con el diagnostico que nos dio la Iglesia”, señaló y se diferenció a lo expresado por la Nación .

