Reforma en Seguridad: Argentina Avanza en la Creación de una Policía Migratoria para Fortalecer Controles Fronterizos
Publicado: 24-11-2025

El Ministerio de Seguridad de Argentina impulsa una reforma estructural para establecer una Policía Migratoria, con el objetivo de intensificar los controles en fronteras terrestres, marítimas y aeroportuarias. La iniciativa, que responde a las prioridades del gobierno de Javier Milei, busca profesionalizar la gestión migratoria y enfrentar desafíos como el tráfico de personas, el narcotráfico y el terrorismo, mediante la integración de fuerzas existentes y la reasignación de recursos.
Detalles de la Propuesta
Según el Decreto 366/2025, que modifica la Ley de Migraciones, se creará una «Policía Migratoria Auxiliar» que incorporará personal de la Prefectura Naval, la Gendarmería Nacional, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Policía Federal. Esta nueva unidad operará en coordinación con la Dirección Nacional de Migraciones, recientemente transferida del Ministerio del Interior al de Seguridad bajo la gestión de la ministra Alejandra Monteoliva.
Entre las medidas clave se incluyen programas de capacitación para agentes en delitos transfronterizos, como el tráfico humano, el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado. No se prevé una contratación masiva de personal, sino una reasignación de efectivos ya existentes en Migraciones. Paralelamente, la Policía Federal se reorganizará para priorizar investigaciones criminales a través de un nuevo Departamento Federal de Investigaciones (DFI), reduciendo su rol en patrullajes callejeros.
El financiamiento para 2026 provendrá de ajustes presupuestarios del Ministerio de Seguridad, con costos estimados como «modestos». Fuentes oficiales indicaron que la estructura operativa, su dirección y protocolos están en fase de diseño, inspirados en modelos como el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y su Border Patrol, extendiéndose a amenazas cibernéticas y transnacionales.
Contexto de la Reforma
La propuesta fue impulsada inicialmente por la exministra Patricia Bullrich, quien durante meses negoció la transferencia de Migraciones con el entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Actualmente, la Gendarmería Nacional se encarga de los controles terrestres y la PSA de los aeroportuarios, pero el gobierno considera que estas fuerzas carecen de especialización en temas migratorios.
Esta iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas en seguridad anunciadas por Milei, que incluyen un acuerdo de cooperación con el FBI firmado en octubre por Bullrich, involucrando a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). En junio, se presentó el DFI como parte de la modernización del sistema de inteligencia y prevención del delito. El traslado de Migraciones al ámbito de Seguridad responde a la visión de un control más integrado y eficiente de los flujos migratorios.
Reacciones y Perspectivas
Fuentes del Ministerio de Seguridad destacaron la necesidad de actuar con urgencia, describiendo la reforma como un «cambio cultural» para optimizar los recursos. «Hace falta modernizar el control de las fronteras. No es especialidad de la Gendarmería. Hace falta la profesionalización de Migraciones», señaló un informante cercano al Ejecutivo. Otro agregado: «Hace falta hacerlo en lo inmediato. Se trata de un cambio cultural. La lógica es que si Migraciones no está al control de los pasos fronterizos, es un desperdicio».
Desde el gobierno, se enfatizó el respaldo presidencial: «Solo faltaba la decisión política de crearla y la tuvimos. Los números no son altos, vamos a encontrarle la vuelta». El presidente Milei ha avalado la medida como un paso para reforzar las patrullas fronterizas y combatir amenazas organizadas.
Hasta el momento, no se han registrado reacciones formales de opositores o organizaciones de derechos humanos, aunque la implementación dependerá de la aprobación presupuestaria en el Congreso. Expertos en seguridad consultados de manera extraoficial ven en esta creación una oportunidad para estandarizar protocolos, pero advierten sobre la necesidad de equilibrar el control con el respeto a los derechos de los migrantes.
Implicancias Futuras
La Policía Migratoria podría marcar un giro en la política de fronteras de Argentina, expandiendo las competencias del Ministerio de Seguridad y focalizando esfuerzos en la prevención de delitos transfronterizos. Su despliegue operativo se espera para el próximo año, una vez definida la estructura y el presupuesto. Mientras tanto, el gobierno continúa promoviendo alianzas internacionales para fortalecer la capacidad de respuesta ante riesgos globales.
Esta reforma se enmarca en un contexto regional de creciente movilidad humana y desafíos de seguridad, donde Argentina busca posicionarse con un enfoque más proactivo y especializado.