
Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años residente en Barcelona, recibirá hoy la prestación de ayuda a morir (eutanasia) en la residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, según ha confirmado ella misma y fuentes judiciales.Noelia quedó parapléjica en octubre de 2022 tras precipitarse desde un quinto piso en un intento de suicidio, después de haber sufrido una agresión sexual múltiple. Desde entonces padece un sufrimiento crónico e imposibilitante derivado de su lesión medular, que le ha generado dependencia grave y dolor constante. La Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó su solicitud de eutanasia en julio de 2024, al considerar que cumplía los requisitos establecidos en la ley española de eutanasia.
El proceso se vio interrumpido durante casi 20 meses por recursos judiciales presentados por su padre, Gerónimo Castillo, representado por la Fundación Abogados Cristianos. El progenitor alegó que su hija no tenía plena capacidad para decidir debido a antecedentes de trastorno mental y solicitó en múltiples ocasiones la suspensión del procedimiento. Los tribunales españoles (juzgado de Barcelona, Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional) rechazaron de forma sucesiva las peticiones de paralización. Finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) desestimó la medida cautelar solicitada por el padre, despejando el último obstáculo.
En su única entrevista concedida al programa Y ahora Sonsoles de Antena 3, Noelia declaró: “El 26 me aplican la eutanasia, lo tenía muy claro desde el principio. Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”. La joven ha manifestado que desea recibir la eutanasia sola, sin la presencia de familiares en la habitación, y que se siente serena ante la decisión.
El procedimiento está programado para esta tarde en la residencia donde reside. Fuera del centro se han convocado concentraciones y vigilias de oración por parte de personas contrarias a la eutanasia en este caso.Este caso ha generado un intenso debate público en España sobre el derecho a la muerte digna, la capacidad de decisión de personas con discapacidad y enfermedades crónicas, y los límites de la ley de eutanasia aprobada en 2021. Mientras algunos sectores defienden el derecho de Noelia a poner fin a su sufrimiento, otros, incluyendo la Conferencia Episcopal Española y Abogados Cristianos, consideran que el verdadero alivio debería pasar por acompañamiento y tratamiento en lugar de la muerte asistida.Noelia ha reiterado en varias ocasiones que nunca ha tenido dudas sobre su petición y que el largo proceso judicial ha prolongado innecesariamente su sufrimiento.
