Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional 2026 tras derrotar por 3 a 1 a Estudiantes de La Plata en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. En un partido de alta tensión, que comenzó cuesta arriba para los dirigidos por Jorge Almirón, la jerarquía individual y colectiva terminó inclinando la balanza en favor de la Academia rosarina.

El encuentro arrancó con emociones fuertes desde el vestuario. Apenas al minuto de juego, Alexis Castro sorprendió a la defensa canalla y abrió el marcador para el «Pincha». Sin embargo, la ventaja no amedrentó al conjunto de Arroyito, que encontró en su máximo emblema la llave para revertir la historia. Ángel Di María frotó la lámpara y, con un impecable tiro libre, selló el empate transitorio. Más tarde, antes del cierre de la primera mitad, el propio «Fideo» cambió por gol un polémico penal sancionado a instancias del VAR, desatando la furia de toda la delegación platense. Ya en los suspiros finales del complemento, Julián Fernández decoró el resultado anotando el 3-1 definitivo.

Un clima hostil e incidentes en Santiago del Estero

El fútbol quedó en un segundo plano por momentos debido al clima enardecido que rodeó a la gran final. Las rispideces, heredadas del recordado conflicto institucional a fines de 2025 (cuando el plantel de Estudiantes le hizo un «pasillo de espaldas» a Central), se hicieron notar desde temprano.

  • Cruce en el hotel: Horas antes del pitazo inicial, hinchas de Estudiantes increparon a la terna arbitral comandada por Darío Herrera en el lobby de su concentración.
  • Represión y demoras: Hubo serios incidentes en los accesos al estadio, donde la policía reprimió a los simpatizantes del León tras un viaje plagado de denuncias por hostigamiento en las rutas provinciales.
  • Furia en las redes y el césped: Tras el penal cobrado a favor de Central, el presidente albirrojo, Juan Sebastián Verón, explotó con un descargo en redes sociales apuntando al arbitraje. Al concluir el cotejo, los futbolistas de ambos planteles protagonizaron un picante cruce de palabras camino a los vestuarios.

Con este triunfo histórico, Rosario Central suma una nueva estrella a sus vitrinas y asegura su boleto para la Recopa de Campeones 2027. Por su parte, el «Pincha» deberá dar vuelta la página rápidamente para enfocarse en su próximo gran objetivo continental.