El padre de la modelo le reclamó a la mujer «por qué no habló en ese momento» y «por qué no lo denunció antes» y agregó que a la familia la declaración le hizo mucho daño.
Se trató en principio de una ratificación de su declaración anterior en la que involucró como clientes de la red de narcotráfico que lideraba su expareja a famosos, algunos de ellos estrellas de las más reconocidas del país. El juez Norberto Oyarbide le dijo a Vitali que hay más personas involucradas en la causa. En sus manos están las filmaciones y las escuchas que prueban las relación entre Rodolfo Bomparola y los ricos y famosos que en principio sólo eran consumidores.
Vitali ya había mencionado que a Bomparola le compraban Jazmín de Grazia, Zahína Rojas, y hasta la estrella internacional Roger Waters habria tomado de su cocaína. Además, habia otorgado una lista que involucraba a un reconocido músico de una banda de rock y su esposa; una vedette que participó del «Bailando»; el dueño de una reconocida parrilla de Palermo; el dueño de una reconocida firma de venta de zapatos; el dueño de un reconocido restaurante de Pilar; un dentista de famosos; un relacionista público famoso y otra modelo.
