En un giro inesperado que alivia la tensión global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes un «alto el fuego bilateral» con la República Islámica de Irán. La medida, que entró en vigor de inmediato, establece una ventana de «dos semanas» para detener las hostilidades directas y buscar una salida diplomática a la crisis en el Golfo.

El Estrecho de Ormuz: La condición clave
El anuncio llega tras días de máxima alerta militar luego del derribo de un caza «F-15E» estadounidense. Según el mandatario, la condición innegociable para mantener esta tregua es la «reapertura del estrecho de Ormuz». Trump fue enfático al declarar que la libre navegación debe ser restaurada para evitar que el conflicto escale a una guerra total.
«Hemos decidido dar una oportunidad a la paz, pero el mundo espera que Irán actúe con responsabilidad», señaló el presidente desde la Casa Blanca.

Impacto en la geopolítica mundial
Este «acuerdo de paz» temporal busca frenar la escalada de violencia que ha mantenido en vilo a los mercados internacionales y al sector energético. Analistas consideran que esta «tregua de 14 días» es un movimiento estratégico para permitir que mediadores internacionales faciliten un diálogo directo entre Washington y Teherán.
La comunidad internacional ha recibido la noticia con cautela, mientras los precios del petróleo muestran sus primeros signos de estabilización tras el anuncio del «cese de bombardeos».