El huracán Dorian, tocó tierra en las islas Ábaco en el noroeste de Las Bahamas con categoría 5, con vientos  de 295 km/h, provocando gran devastación en el archipiélago. El Servicio Nacional de Meteorología de EE.UU lo catalogó como el segundo ciclón más poderoso registrado en la cuenca del Atlántico, y las imágenes publicadas mostraron la gran destrucción.