Un jurado del Tribunal Superior de Los Ángeles declaró este miércoles responsables a Meta (matriz de Instagram y Facebook) y a YouTube (propiedad de Google) por negligencia en el diseño de sus plataformas, al considerar que contribuyeron a perjudicar la salud mental de una joven que alegó haber desarrollado adicción a estas aplicaciones durante su infancia.

La demandante, identificada en los documentos judiciales como K.G.M. (o Kaley en algunos reportes), ahora de 20 años, sostuvo que el diseño adictivo de Instagram y YouTube —incluyendo características como el scroll infinito y las recomendaciones algorítmicas— la llevó a un uso compulsivo desde niña, lo que exacerbó problemas como depresión, ansiedad, problemas de autoestima y pensamientos suicidas.

Tras más de 40 horas de deliberaciones, el jurado —compuesto por siete mujeres y cinco hombres— determinó que ambas empresas actuaron con negligencia, que sabían de los riesgos potenciales de sus productos para usuarios menores y que no advirtieron adecuadamente sobre ellos. El veredicto establece que esta negligencia fue un factor sustancial en el daño sufrido por la demandante.

El jurado otorgó 3 millones de dólares en daños compensatorios. Meta asumirá el 70% de la responsabilidad y YouTube el 30% restante. Además, los miembros del jurado continuarán deliberando sobre posibles daños punitivos adicionales por conceptos como dolor, fraude o mala fe.

TikTok y Snapchat, inicialmente incluidas en la demanda presentada a finales de enero de 2026, alcanzaron acuerdos extrajudiciales en términos no revelados antes del juicio.

Contexto del caso

Este juicio se considera un caso “bellwether” (de prueba o referencial), ya que forma parte de una ola de más de 1.500 demandas similares presentadas en Estados Unidos por jóvenes, padres, distritos escolares y fiscales generales contra compañías de redes sociales. Los demandantes argumentan que las plataformas fueron diseñadas intencionalmente para maximizar el tiempo de uso, priorizando el engagement sobre la salud mental de los menores.

Durante el proceso, Meta defendió que sus aplicaciones solo permiten registro a mayores de 13 años y que la responsabilidad recae también en los usuarios o padres que permiten el acceso. YouTube, por su parte, ha argumentado en ocasiones que no se trata estrictamente de una red social, sino de una plataforma de video similar a la televisión.

El veredicto se produce días después de otra resolución en Nuevo México, donde Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares por ocultar información sobre deficiencias en sus plataformas relacionadas con la explotación sexual infantil.

Reacciones y posibles implicaciones

Hasta el momento, ni Meta ni Google (propietaria de YouTube) han emitido declaraciones públicas detalladas sobre este veredicto específico. Ambas compañías han negado sistemáticamente en litigios anteriores que sus plataformas sean “adictivas” de manera intencional o que causen daño directo, enfatizando sus esfuerzos en herramientas de control parental y verificación de edad.

Expertos y abogados involucrados en casos similares consideran que este fallo podría abrir la puerta a más resoluciones en contra de las tecnológicas y presionar por una mayor regulación sobre el diseño de productos digitales dirigidos a menores. Sin embargo, las empresas aún pueden apelar la decisión.

El caso pone en el centro del debate público el impacto de las redes sociales en la salud mental juvenil, un tema que ha generado preocupación entre pediatras, psicólogos y legisladores en varios países.

Este artículo se basa en reportes de agencias como EFE y medios como CNN, Univision, AP y otros, que cubrieron el desarrollo del juicio de manera coincidente en los hechos principales. La deliberación sobre daños punitivos adicionales podría modificar el monto final de la indemnización.