Tras semanas de incertidumbre en alta mar, el crucero de expedición ha atracado en el puerto de Granadilla. Los 14 pasajeros españoles ya se encuentran en Madrid bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria.

TENERIFE – El puerto de Granadilla de Abona se ha convertido este domingo en el epicentro de un operativo sanitario sin precedentes. El crucero MV Hondius, que transporta a 147 personas tras un brote de la letal cepa andina del hantavirus, ha recibido finalmente la autorización para iniciar el desembarco coordinado de sus pasajeros.

 

Imagen realizada con IA

Repatriación exprés y cuarentena en Madrid

La prioridad del operativo ha sido la evacuación de los ciudadanos españoles. Un avión del Ejército del Aire trasladó este mediodía a los 14 pasajeros nacionales desde el aeropuerto de Tenerife Sur hasta la base aérea de Torrejón de Ardoz. Pese a que todos se encuentran asintomáticos, el protocolo de Sanidad Exterior es inflexible: han sido trasladados al Hospital Gómez Ulla, donde guardarán una cuarentena obligatoria de 42 días.

«El riesgo de contagio interhumano de la cepa andina exige cautela extrema», señalaron fuentes médicas. A los evacuados se les practicarán pruebas PCR de control de forma inmediata y al séptimo día de su ingreso.

 

Un operativo internacional en marcha

El goteo de salidas del buque continúa. A última hora de la tarde, grupos de ciudadanos de Francia y Canadá también han abandonado el muelle en vuelos privados. Se espera que mañana lunes concluya el proceso con la repatriación de los pasajeros restantes hacia Australia y Países Bajos.

El balance del brote sigue siendo de tres fallecidos y seis casos confirmados. Una vez que el último pasajero pise tierra firme, el MV Hondius pondrá rumbo a su puerto base en Holanda, operado únicamente por una tripulación mínima de 30 personas que se mantendrá aislada durante la travesía.

 

El Puerto de Granadilla, blindado

La zona portuaria permanece bajo un cordón de seguridad por la Guardia Civil y personal de Cruz Roja. El despliegue de carpas de triaje y ambulancias de soporte vital avanzado garantiza que ningún pasajero entre en contacto con la población local antes de subir a sus transportes de evacuación.