El Canalla cortó una racha de cinco fechas sin ganar al vencer 2-1 al Granate con goles de Franco Niell y Diego Lagos; para el visitante anotó Ismael Blanco
Central se dio el gusto de ganar y lo gritó con todo en la noche de Arroyito.
Pero el grito más que de festejo llegó en forma de desahogo, de alivio, por un triunfo que se hizo rogar, que se demoró más de la cuenta.
Fue un 2 a 1 merecido ante un equipo con experiencia y mucho oficio como Lanús. Una victoria que llegó como consecuencia del mejor andar canalla, que, pese a la presión y al agobio por la necesidad imperiosa por el triunfo, tuvo aplomo y se supo reponer de las circunstancias que entregó un partido vibrante y emotivo.

