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La justicia de Rosario procesó este miércoles al jefe de la barra brava de Newell’s Old Boys, Diego «Panadero» Ochoa, como coautor de dos asesinatos y una tentativa de homicidio en carácter de instigador, en una resolución que ahonda en detalles sobre «el submundo ilegal de las mal llamadas barras bravas».

Ochoa fue procesado por el juez de instrucción 9 de Rosario, Javier Beltramone, como instigador de los crímenes del ex jefe de la misma barra, Roberto «Pimpi» Camino, ocurrido en 2010, y el de Maximiliano «Quemadito» Rodríguez, otro integrante, asesinado de un balazo en la cabeza en febrero de este año. 

Esos crímenes fueron «consumados por precio o promesa remuneratoria, ocurridos todos con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas, y agravado por el uso de arma de fuego».

También procesó al ‘Panadero’ Ochoa por el intento de asesinato de Matías Pera, un barra de Newell’s vinculado al «Quemadito» Rodríguez, y le trabó embargo por 250.000 pesos, señala la resolución.

A la vez, el magistrado amplió los procesamientos de Sergio Federico «Chuno» Acosta y Héctor David «Porteño» Rodríguez, dos presuntos sicarios utilizados por Ochoa para asesinar al «Quemadito» Rodríguez a cambio de dinero.

A ambos les imputó «homicidio triplemente calificado, por precio o promesa remuneratoria, con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas, y agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de coautores».

Beltramone agregó como agravantes para Acosta y Rodríguez el de haber cometido el crimen en «concurso real con portación ilegítima de arma de guerra en calidad de coautores» y los embargó por 50.000 pesos.

La resolución, de más de 200 páginas, reúne las declaraciones de varios integrantes de la barra brava de Newell’s Old Boys que dan cuenta con detalle de cómo se organiza el grupo de violentos, la venta de entradas protocolo, la organización de viajes, la distribución de tareas entre sectores armados y otros que utilizan «la fuerza de los músculos». 

Ochoa sería el instigador del crimen de «Pimpi» Camino, jefe de la barrabrava de Newell’s durante las gestiones como presidente de la institución del Parque Independencia de Eduardo José López.
Camino fue asesinado de cinco tiros en la madrugada del 18 de marzo de 2010 en la puerta de un bar de Rosario, y por ese hecho fueron condenados dos jóvenes ligados al club.

En la investigación judicial también aparece el vínculo entre integrantes de la barra «Leprosa» y la organización delictiva conocida como «Los Monos», investigada por la Justicia rosarina por presuntos crímenes por encargo y tráfico de estupefacientes.

A la vez, Beltramone procesó a Marcelo Jesús Romano y Walter «Walo» Acosta como presuntos responsables en calidad de partícipe primario el primero y coautor el segundo, del crimen de Maximiliano Rodríguez.

 

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