Sebastián Ariosa, futbolista uruguayo de 28 años, está atravesando una de las peores etapas de su vida, tanto en lo personal como en lo profesional.
En junio del 2013, el defensor comunicó que padecía cáncer de mediastino (la parte del tórax entre el esternón y la columna vertebral que contiene el esófago, la tráquea y el corazón) por lo que se vio obligado a abandonar el fútbol profesional para someterse a los tratamientos médicos necesarios para su recuperación.
Este Viernes 03 de Enero, Ariosa, quien llegó a Olimpia en 2011 y ese mismo año ganó el Torneo Clausura en el club, recibió un nuevo golpe: la institución paraguaya rescindió su contrato pese a que todavía le quedaban dos años de contrato.
«Me llegó un telegrama colacionado, que el club rescinde mi contrato y me deja sin trabajo”, manifestó, angustiado, en declaraciones al programa Fútbol a lo Grande. “Después de mi enfermedad, es otro golpe que me da el club”, agregó el defensor, sorprendido por la noticia.
Durante la entrevista, dio más detalles acerca de la decisión de Olimpia: “Es una rescisión de contrato, por no poder practicar y obviamente realizar la actividad futbolística. Dice rescisión por falta de, obviamente, poder trabajar”, recalcó, y aseguró que «esta no era la forma, no era el momento de hacerlo, pero bueno, lo hicieron así”.
En los últimos meses, Ariosa mostró signos de mejora y estaba ilusionado con volver a jugar al fútbol. «El doctor me fue claro, cuando esté bien voy a volver a la actividad futbolistica», explicó, y volvió a mostrar su disgusto con Olimpia: “Como siempre en falta, debiendo tres meses de salario, más el acuerdo que ya tenía que haberse cumplido en su totalidad y está cumplido en un 50% nomás”.
Ariosa inició su carrera en 2004 en Defensor Sporting, de su país, y durante los seis años que permaneció en la institución, se coronó en el Torneo Apertura 2007y 2010, y en el Torneo Clausura 2009. Por estos momentos, tiene sentimientos encontrados: la alegría de estar escapando de una cruel enfermedad y la desazón de quedarse sin club y sin trabajo.

